Yogurt, un alimento simple

Yogurt, un alimento simple

Consiste básicamente en leche con el agregado de una bacteria «buena» que produce una enzima. Esta enzima ataca los azúcares naturales de la leche produciendo el ácido láctico, que la convierte en yogurt.

El yogurt es superior a la leche en muchos aspectos. Sólo 220 gramos de yogurt contienen el 35-40% de nuestra cuota diaria de calcio.

El yogurt posee, proporcionalmente, más proteína digerible que la leche. Además de proteína (el alimento del músculo) el yogurt contiene calcio, potasio y fósforo. Es una fuente extraordinaria de vitamina B-6, B-12, B-3 (niacina) y ácido fólico.

El yogurt contiene tanto potasio como la banana, y muy poca grasa. 100 gramos de yogurt descremado contienen entre 0.5 y 2.0 gramos de grasa animal, mientras que el yogurt entero tiene aproximadamente 3.5 gramos de grasa cada 100 gramos de yogurt. Un pote de yogurt dietético tiene unas 100 calorías solamente, o sea, nada.

Pero no todos los yogurts son iguales. El Food and Drug Administration de Estados Unidos obliga a especificar en la etiqueta si el producto ha sido calentado a temperaturas altas. Muchas veces, los productores calientan el yogurt a altas temperaturas para alargar la vida del producto en las góndolas de los supermercados, pero ese calentamiento destruye una gran cantidad del lactobacillus, o bacteria «buena».

Por eso, es conveniente asegurarse que la etiqueta diga «con cultivos vivos». De la misma manera, no es aconsejable poner el yogurt en el freezer, ya que mata la bacteria «buena» y además sube los niveles de grasa y azúcar del yogurt. No todos los yogurts especifican este tipo de información, pero es conveniente estar al tanto, porque el yogurt sin lactobacillus vivos no es lo mismo.

[b]La armada invencible[/b]

El lactobacillus, o bacteria «buena», es invencible. Los jugos gástricos del estómago no logran destruirlo ni a ella, ni a su beneficios. Y entre su beneficios figura la lucha contra el cáncer. Ya en 1898, el químico ruso Boris Metchinoff recibió el Premio Nobel por descubrir que la gente que toma yogurt vive más.

En 1986, el National Cancer Institute de los Estados Unidos publicó los resultados de un estudio en donde se comprueba que la gente que come queso tiene una más alta incidencia de cáncer (por la grasa del queso), mientras que la gente que toma yogurt tiene absolutamente el índice más bajo de cáncer.

Otros estudios importantes como los de Harvard Medical School y los del School of Medicine of the Universty of Chicago muestran fehacientemente que las mujeres que toman yogurt tienen los índices más bajos de cáncer ginecológico.

[b]Para hacer yogurt en casa, 6 consejos prácticos:[/b]

1) Consumir el yogurt en ayunas por la mañana o con el estómago vacío.

2) No olvidarse de reservar 4 cucharadas soperas de yogurt para la próxima tanda.

3) Jamás batirlos ni revolverlos muy enérgicamente.

4) Cuando lo pongas en frascos, asegurate de que no quede demasiado aire; de esta manera durará más tiempo.

5) Si deseas un yogurt más cremoso y espeso, te conviene colarlo con una tela antes de llevarlo a la heladera.

6) Si tu elección es comprarlo en el supermercado, asegúrate que no contenga azúcares.