Yo aspiro ¿en secreto? pero…

Yo aspiro ¿en secreto? pero…

Que nadie  se lleve a engaños, especialmente los amigos que inquieren si he pensado o porque no he inscrito mi candidatura para la nominación presidencial por el PRSC: Aspiro. Como todo político, el trabajo realizado por años ha estado orientado a una aspiración, aunque dentro de un estilo poco ortodoxo en relación al predominante. Pero en las condiciones presentes del partido y la nación,  hay otro mejor posicionado para llevar el partido al poder que es lo que interesa a los dominicanos: Carlos Morales.

Inscribiéndome en las admoniciones evangélicas que mandan a no auto-desmeritarse al reconocer  talentos que se disponen sino reconocerlos para servicio de los demás en lugar del beneficio propio; reconozco tener la formación, experiencia y dedicación para ser distinguido con una candidatura  presidencial. Las posiciones ocupadas y haber salido sin cuestionamientos, a pesar de ser escrutado, hace innecesario verbalizar  idoneidades imprescindibles en el presente.

Pero la nación necesita que se haga todo lo posible para que el PRSC alcance el poder y reorientar las políticas públicas para contrarrestar los modelos predominantemente estatizantes que han primado desde que fuimos compelidos a abandonar el poder en 1996; lo cual implica menos y mejores gastos, impuestos, endeudamientos. Más y mejores criterios para incentivar la producción y capacidad de emprendimiento para crear más puestos de trabajo; políticas sociales más equitativas y menos discriminatorias así como mejorar prestaciones de servicios públicos. Y preservar nuestra identidad y patrimonio nacionales, particularmente ambientales y públicos, últimamente desvalorizados y descuartizados, respectivamente.

Y para llevar al PRSC al poder, el mejor posicionado aquí y ahora es Morales Troncoso: por sus relaciones con el sector privado llamado a incrementar la producción para satisfacer necesidades y generar puestos de trabajo, por sus relaciones internacionales, por su capacidad de aglutinar reformistas, por el respeto que induce desde su rostro adusto que lo capacita tomar decisiones y enfrentar reacciones y atentados contra el orden y seguridad. Y por los efectos sosegadores que provocaría en estamentos de la burocracia y en la neutralidad e imparcialidad gubernamental; lo cual, de paso, resulta beneficioso para nuestra democracia.

Por eso no he inscrito mi candidatura en el PRSC como muchos han instado, aun cuando siga aspirando ¿en secreto? el honor de representar mi partido en la próxima contienda electoral. Y consciente de la enorme responsabilidad que recaerá sobre los hombros de quien resultara electo en ella.

Y por esas mismas razones todo aspirante debería declinar para escoger consensualmente a Morales en  la próxima Asamblea a celebrarse antes del primero de septiembre, en cumplimiento de lo dispuesto en nuestro III Congreso.