Warhol irrumpe en Latinoamérica

Warhol irrumpe en Latinoamérica

EFE-REPORTAJES. La visión cínica, excesiva y colorista del “sueño americano” que plasmó Andy Warhol en sus creaciones, ha irrumpido en Bogotá con la muestra más extensa que haya pisado América Latina. El artista pop estadounidense demostrará que sus “quince minutos de fama” se han estirado veintiún años más allá de su muerte.

Fascinado con el mundo de la farándula y el rápido ascenso social del ambiente de posguerra, el padre del pop art vaticinó que “en el futuro todo el mundo será famoso por quince minutos”.

Sin embargo, él fue la excepción a su propia regla y adoptó las maneras de un artista renacentista contemporáneo, el más vanguardista que aportó la segunda mitad del siglo XX.

Precisamente, la muestra “Andy Warhol, Mister América”, que ha hecho su primera parada en el Museo de Arte del Banco de la República de Bogotá, ofrece durante tres meses un repaso por 26 pinturas, 57 serigrafías, 39 trabajos fotográficos y 2 instalaciones, además de 14 de sus películas experimentales de los años 60, que proyectará la Fundación Gilberto Alzate Avendaño.

Las casi 140 piezas que componen esta exposición multidisciplinaria superan en número a las colecciones expuestas en anteriores citas de Warhol con otros países latinoamericanos como Chile o Perú.

Tras su paso por Bogotá, esta exhibición visitará el centro Malba de Buenos Aires durante el último trimestre de 2009, y la Pinacoteca de Sao Paulo, entre enero y abril del próximo año.

El curador de “Andy Warhol, Mister América”, el canadiense Philip Larrat-Smith, seleccionó piezas que presentarán una “intersección de la cultura popular con la política”, pues a su juicio, las obras de Warhol son un espejo de la escena política de su tiempo.

“Mister América”, hijo predilecto.  El nombre de la exhibición hace referencia a un concurso de culturistas para aficionados de la Costa Oeste de  Estados Unidos, en el que a base de tesón, hombres corrientes se convertían en moles merecedoras del título “Mister América”.

En el plano plástico y social, ese podría ser el caso de Warhol, quien fue un hijo del sueño y del estilo de vida americano, el perfecto ejemplo del niño que se crió coleccionando fotografías de Shirley Temple y Elizabeth Taylor en un barrio obrero de Pittsburgh (Pennsylvania) y que acabó sus días retratando celebridades y rodeado de aspirantes que codiciaban su compañía.

Warhol nació en 1928, en plena Gran Depresión norteamericana, en un hogar inmigrante de origen eslovaco, condición que marcó la primera diferencia respecto de los demás junto a su abierta homosexualidad.

Todo ello reforzó su idea de que los personajes inadaptados de la sociedad son los que triunfan en la vida, por lo que hizo de la observación su herramienta de trabajo, y vio un filón en una incipiente y ansiosa sociedad de consumo norteamericana en la que, sentenció: “la inspiración es la televisión” y la publicidad se erige por encima de todas las mentes.

Farandulero

De tanto retratar iconos, Warhol se llegó a convertir en uno de ellos, sobre todo en el “underground neoyorquino”  los 60, 70 y 80, en los que se rodeó de personajes como Carolina Herrera, Liza Minnelli o Elizabeth Taylor, y fundó la revista de sociedad “Interview”.