Violencia deja 81 muertos Brasil

Violencia deja 81 muertos Brasil

SAO PAULO (AFP).- La violencia y el miedo ganaron el lunes a Sao Paulo en donde al menos 81 personas murieron en los tres días de la guerra lanzada por una poderosa organización criminal contra la Policia del estado más rico y poblado de Brasil, se informó oficialmente.

En un total de 180 ataques murieron 39 policías, 4 transeúntes y 38 presuntos delincuentes, aseguró la secretaría de prensa del gobierno de Sao Paulo.

En la madrugada de este lunes se registraron 65 atentados contra objetivos policiales y civiles, en los que fueron incendiados 56 autobuses y baleadas ocho agencias bancarias, añadio la fuente. La policía detuvo a 91 atacantes.

El miedo ganó las calles del Gran Sao Paulo, de 20 millones de habitantes. Terminales de autobuses dejaron de funcionar, compañías de transporte mantuvieron sus vehículos en los garajes y el sindicato de los bancarios pidió garantías para los empleados.

Las acciones son atribuidas al Primer Comando de la Capital, una poderosa organización delicitiva que opera desde las cárceles. La ofensiva habría sido lanzada en represalia por el aislamiento carcelario de sus ocho líderes y el traslado de 757 presos a una prisión de alta seguridad.

La ofensiva incluyó 71 rebeliones carcelarias, 26 de las cuales fueron neutralizadas, según las autoridades. Este lunes se mantenían los motines en 45 de las 144 prisiones de Sao Paulo, según las autoridades. Los motines se extendieron también a cárceles de los estados de Paraná (sur) y Mato Grosso do Sul (centro oeste).

Diez de doce compañías de transporte público guardaron en sus garages 10.000 de los 15.000 autobuses que prestan el servicio en la Gran Sao Paulo, metrópolis de cerca 20 millones de habitantes, informaron medios de prensa. Por la tarde las paradas de autobuses estaban llenas de trabajadores que volvían temprano a sus casas. Muchos ómnibus pasaban vacíos y no atendían las señales para detenerse.

La mayoría de tiendas, bares y restaurantes estaban cerrados en las principales avenidas de la ciudad, y muchas firmas liberaron a su personal para que regresaran a casa sin inconvenientes.

El primer día de ataques a objetivos civiles -que continuaron a plena luz del día- afectaron a 90 ómnibus incendiados y 13 agencias bancarias baleadas e incluso automóviles particulares, según los medios de prensa, y atemorizó a la población por primera vez desde el inicio de la guerra mafiosa.

El Sindicato de Bancarios de la Gran Sao Paulo solicitó “el refuerzo efectivo y la acción preventiva y de seguridad en las agencias”.