Villegas ve aires de encanto en la joven poesía de El Hijo de Mauricio

Villegas ve aires de encanto en la joven poesía de El Hijo de Mauricio

El autor del libro Sombras del Encanto, que comentamos, José Miguel Cruz, se ha formado en ese ambiente semi-generacional de la joven poesía, y a la vez es miembro de la Agrupación Cultural Cacibajagua, en la cual ha realizado una buena labor intelectual. Sin dudas posee una muy buena condición de poeta, cuyo lenguaje se caracteriza por su modernidad vanguardista presente en cualesquiera de las temáticas que plantea, inclusive en los poemas cuyas ideas tienen su origen en observaciones científicas y especulaciones filosóficas como las referentes a la inespacialidad  que le impide vivir la plena libertad que le impide vivir la plena libertad de un real universo, tesoro de Dios, donde no exista el sufrimiento, la desigualdad, la miseria y la riqueza espiritual.

Es frecuente en la poesía de Sombras del Encanto la asociación del contexto que nos rodea con el irreal o conceptual, en algunos casos por medio de símbolos, en otros, de visiones, incluyendo de estas, la sinestesia. Ejemplo: “para traer a casa tu sonrisa que se quedó grabada al pavimento”, cuando el ocaso cubra de oro la autopista”, “que hoy quiero pintar yo de mi gente la tristeza” y “nubes que de asombro han quedado ciegas.”

La visión poética de José Miguel Cruz es muy amplia porque abarca todo cuanto le rodea, lo que no es usual en la mayoría de los escritores del género, muchos de los cuales la limitan a un solo tema, en especial el romántico tradicional del siglo XIX.

Los poemas del texto citado tienen temas tan variados como el social, la sangre obrera, el amor, el sueño, el patriotismo simbolizado en el poema El Ozama, un canto a ese río que fue testigo callado de una guerra a la que detuvo por su anchura natural; el Sombras del Encanto, sueño de una existencia más allá del mundo que nos rodea, y critica de la inequidad de esta; la historia, la naturaleza, la visión del hombre en su espacio con la cual le da vida a todo cuanto le rodea y al mismo lo personaliza. La solidaridad emocional por hechos dolorosos y sangrientos de la naturaleza no se escapa al autor, como es el caso del huracán Katrina, que destruyó tantas viviendas y causó tantas muertes a los ciudadanos de New Orleáns, Estados Unidos de América.

Un gran futuro como poeta se le vislumbra a José Miguel Cruz si no cesa ni un instante de cultivar lo que es su íntima vocación.