Vice participa en clausura Congreso Centroamericano del Derecho de Trabajo

Vice participa en clausura Congreso Centroamericano del Derecho de Trabajo

El vicepresidente de la República, doctor Rafael Alburquerque, afirmó ayer que corresponde a los jueces del fondo apreciar soberanamente los hechos y sobre esta base decidir la calificación del contrato de Trabajo durante su participación en la clausura del Congreso Centroamericano del Derecho del Trabajo y la Seguridad Social, que se celebró ayer en hotel del país.

Alburquerque afirmó en el marco de la Conferencia Magistral, “La Protección del Trabajador, en las Decisiones de la Corte de Casación”, que si es de naturaleza laboral, por existir la subordinación jurídica, esto permitirá que el trabajador se beneficie de la legislación laboral.

“En su sentencia, el juez debe indicar cuáles son los hechos que lo llevaron a tomar su decisión, lo que permitirá a la Corte de Casación verificar si en el examen de los hechos se ha incurrido en desnaturalización”, indicó.   

El vicepresidente explicó que el mundo del trabajo ha cambiado y que la empresa se transformó, y que la misma llega a funcionar hoy en día de manera tan dispersas que funciona hasta  sin trabajadores.

“Ante estos cambios, el tradicional Derecho del trabajo se resiente y la subordinación jurídica, nota distintiva del contrato de trabajo, que abre las compuertas de la protección al asalariado, resulta difícil de identificar y precisar”, apuntó.

Asimismo, Alburquerque destacó el esfuerzo que hace la Corte de Casación por evitar que estas transformaciones derivadas del modo de producción y de la estructura de la empresa, afecten al ser humano en la prestación de sus servicios, ya que éstos requieren de protección.

“Las necesidades y precariedades del trabajador siguen siendo las mismas y si no se le protege se corre el riesgo de que sus condiciones de trabajo sean unilateralmente e impuestas por su empleador”, destacó. 

Alburquerque indicó que si se aprecia la orientación que ha dado la Corte de Casación en sus decisiones y el impulso que las mismas han proyectado sobre las sentencias de los tribunales de trabajo, se tendría que reconocer este esfuerzo en la defensa del ámbito personal, y de la aplicación de la norma laboral.

“Pero no cabe la menor duda de que la mutación experimentada por la empresa del siglo XXI invita a una reflexión profunda sobre el criterio que en el futuro debe servir de base para proteger a la persona que trabaja”, explicó.

Añadió asimismo, que son numerosas las situaciones que se presentan, y que difícilmente puedan resolverse por una mera aplicación mecánica de la subordinación jurídica; ya que: “especialmente, los trabajadores expulsados de la empresa matriz y los que realizan una labor autónoma desde la óptica jurídica aunque económicamente dependientes, no deben ser abandonados a su suerte, pues al igual que los trabajadores de la empresa fordista necesitan  de protección en la entrega de sus servicios”.

Por ello concluyó en que este es el debate que hoy día debe servir en la búsqueda de soluciones a estas y otras interrogantes en la protección del  Trabajador a la Luz de las decisiones de las Cortes de Casación, las que luego dijo habrán de ser consagradas por el legislador.