Vangelis, impactante y evocador

Vangelis, impactante y evocador

POR AMABLE LÓPEZ MELÉNDEZ
Hasta el domingo 10 de abril el el Museo de Arte Moderno mantiene abierta la exposición pictórica del afamado compositor y músico griego Vangelis. Se trata de una selección compuesta por 77 obras de grandes y medianos formatos, entre las cuales destacan algunas pinturas de lúcida ejecución, efectivo impacto visual y notable intensidad evocadora.

La obra pictórica de Vangelis se ubica dentro de la abstracción informalista. Con raíces profundamente mediterráneas, de una sutil y cálida policromía. Con juegos de diseños, espacios, texturas y libertad expresivos abiertamente contemporáneos. Esta obra se reveló ante el mundo por primera vez en el 2003, en la Sala Municipal de Exposiciones el Almudí, en el contexto de la ll Bienal de Valencia, España. Desde entonces, la exposición ha estado itinerando por importantes museos y salas de exposiciones de ciudades como Sao Paulo, Montevideo, Buenos Aires, La Habana y Santo Domingo.

Su escala en el Museo de Arte Moderno se debe a la visión y al entusiasmo de su directora, la historiadora de arte María Elena Ditrén, así como al apoyo de la Embajada de España en la República Dominicana, de la Secretaría de Estado de Cultura, de la Generalitat Valenciana, del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana y de la Fundación Museo de Arte Moderno.

Precisamente, con motivo de la inauguración de la muestra de Vangelis en el MAM, estuvieron en el país la actual directora del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), Consuelo Ciscar Casabán, y el crítico de arte y curador de la muestra, Fernando Castro Florez, quien, en su brillante ensayo titulado El sentimiento de la cercanía: consideraciones en torno a la pintura de Vangelis, sostiene que Vangelis encuentra la belleza en la memoria, en esa intensificación imaginaria que le permite construir cuerpos llenos de ternura, rostros que miran de frente sin miedo, frutos que incitan al placer múltiple de la vida, gestos que dejan un amplio espacio a la mirada del otro. Lo que está en cuestión en la modernidad no son, como muchas veces se ha indicado, las imágenes, sino los gestos: muchos se han perdido, otros se han vuelto decididamente patéticos.

Por su parte, la directora del IVAM, advierte que Vangelis ha hecho del mar, de las gentes de su país, de los motivos ancestrales, o del repertorio icónico formado a partir de las leyendas contadas en su niñez, un territorio apto, no para la nostalgia, sino para la contemplación más serena y relajante que se puede hacer de la condición humana. Sus lienzos reflejan toda la sensualidad que desprende saberse heredero de una ilustre historia y partícipe al mismo tiempo de un macrocosmos cultural, el Mediterráneo, único en el mundo.

Evangelos Papathanassiou, mejor conocido como Vangelis, comienza a dar muestras de su excepcional talento musical en su niñez, en la década de los 40s del siglo XX. Ya a principios de los 60s, presenta en su Grecia natal una serie de conciertos multitudinarios de música pop con el grupo Forminx. En 1968 se dirige a París, logrando fama internacional con el grupo Hijos de Afrodita. En las décadas de los 70 y 80 produce una serie de creaciones musicales emblemáticas, tales como Heaven and Hell (1975), Albedo 0.39 (1976), Spiral (1977), Beaubourg (1978), Odas -con Irene Papas-(1978), China (1979), Short Stories (1979), Opera Sauvage (1979) The Friends of Mr Cairo (1981), Private Collection (1983)-estos tres últimos junto a Jon Anderson, poeta metafísico, compositor y célebre vocalista del grupo Yes-.

Entre sus éxitos de los 80s y 90s destacan CD como The City (1990) Voices (1995), Oceanic (1996) y El Greco (1998). Pero Vangelis también ha ganado su merecida fama creando música para películas de ficción y documentales científicos de notable éxito, tales como L Apocalypse des Animaux (1973); Antarctica, de Keroyoshi Kurahara (1983); Chariots of Fire, que le valió el Oscar en 1981; Blade Runner, de Ridley Scott (1994); Mars Odyssey-2001 y más recientemente ha musicalizado Alexander, de Oliver Stone (2004). La música de Vangelis integra elementos de música pop, rock, clásica, jazz y new age.

Pero, ¿que tanto se conoce Vangelis en la República Dominicana?. El tema de Chariots of Fire determina el primer momento de popularidad de Vangelis en Santo Domingo. Quien lo afirma es testigo inefable de los 80s. César Zapata, poeta, ensayista y fugitivo de Humanidades, el Taller Literario César Vallejo, los rollos de Casa de Teatro, de Drake Pub. De Omar Kayan y del templo de los Krisnas: Y fue, precisamente, en los días de “La Pulga” cuando Juan Bautista Acevedo Ortiz, dibujante, pintor, obsesionado melómano y apasionado coleccionista del jazz vanguardista y de la música progresiva, descubrió la música del ya prestigioso artista griego. Spiral fue mi primer LP de Vangelis. Ese disco contiene la canción El hombre desconocido, que me volvió loco. Se lo compré a un estudiante de diseño de la Parsons de Nueva York que disparaba esos discos de pasta en “La Pulga”.

A principios de los 80 -sostiene Juan Bautista- algunos amigos nos reuníamos para escuchar música electrónica, Jazz y grupos avanzados como Kitaro, Isao Tomita, Tangerine Dream, Klaus Schulze, Servi Electronic. Escuchábamos esta música diferente, que rompía con las estridencias de Emerson, Lake & Palmer, Led Zepeplling, Yes, Pink Floyd, Jean-Luc Pointy y mucho del rock artístico de los años 70s y 80s. En la radio también se podía oír algo de esta música. Por ejemplo en la emisora Radio-Radio, los hijos del dueño tenían una programa de jazz que se llamaba Los Hijos de Radio-Radio. Transmitían desde una habitación de su casa, compartían su música con amigos y el público en el espacio de música electrónica, los domingos, ponían a Vangelis.

 El artista registra la incidencia de la música de Vangelis en la actualización de los noticiarios de la TV local. En el noticiario de RTVD el tema de fondo era Pulsar. Otros ponían Carros de Fuego, Heaven and Hell, Albedo 0.39 y Spiral. Es cierto, Vangelis realmente se hizo popular con Carros de Fuego, tema que sonaba en todas las emisoras nacionales y que fue prácticamente ?quemado? por Teo Veras en su emisora Clásica Radio.

 Pero Bautista Acevedo subraya la influencia de la música de Vangelis en la obra pictórica de varios artistas importantes de la Generación del 80 en Santo Domingo. “Vangelis influyó en mis trabajos, en mis dibujos y en mi pintura y estoy seguro de que también influyó en artistas como Pedro Terreiro, Lizette Mejía. Sólo hay que ver la explosión de las manchas , del gesto espontáneo, de los espacios abiertos, así como la preocupación por el ser en el Cosmos, la metafísica o el más allá. Yo mismo pude percibir la fuerza espiritual que él trataba de comunicar a través de la música y también la relación de su música aleatoria con la metafísica, tal como sucede en Heaven and Hell o en Beaubourg. Pero yo no me imaginaba que Vangelis pintaba. Ahora que he podido ver su pintura en el MAM, me he dado cuanta que el tenía mis mismas preocupaciones en los 80s. Y veo que la pintura coincide con su música, pero como músico es más rico y profundo, tiene más imágenes literarias en su música que en su pintura.”