Vajillas, cuando el barro cuenta…

Vajillas, cuando el barro cuenta…

Gracias a la alfarería, y utilizando quizás el más común de los componentes de la tierra, la arcilla, se ha creado una infinidad de piezas decorativas y utensilios de la más fina calidad.

Aunque son un arte y una técnica muy antigua, este tipo de creaciones sigue presente en nuestros hogares hoy día.

Terracota y cerámica. La terracota es la arcilla modelada y endurecida al horno. Generalmente es de color amarillo y se puede decir que es el fundamento de la cerámica.

En esta última, la pieza es sometida a mucho más calor (hasta más de 1000 grados Celcius) y coloreada con materiales para cerámica para ser nuevamente horneada hasta adquirir su esmalte característico.

Los resultados de ambas técnicas son espectaculares y de gran valor estético.
En el caso de la terracota y el barro son comunes las vasijas y cacerolas que se utilizan para cocer los alimentos.

Algunos, como los de la marca “Regás”, que encontramos en Casa Cuesta, son aptos, además del horno, para microondas, lavavajillas y el congelador.

Sus fabricantes explican que las cacerolas de terracota, algunas en versiones miniatura, son ideales para alimentos que requieran una cocción lenta. En cuanto a las vajillas de cerámica, encontraremos verdaderas bellezas y piezas personalizadas que están muy de moda.