¿Una tarea para Agripino?

¿Una tarea para Agripino?

Los trabajadores del sector salud se van a un paro laboral desde el martes próximo. Así lo han anunciado y su decisión está motivada en lo que ellos interpretan como una negativa del Gobierno a dialogar, partiendo de que el presidente Danilo Medina no accedería a reunirse con una comisión de ese sector. Aparte de que quiebra en sus inicios el diálogo iniciado con el Ministerio de Salud Pública, un paro de 72 horas en los hospitales tendría efectos dramáticos para cientos de miles de dominicanos.

Este periódico insiste en que trabajadores de la salud y Gobierno deben buscar por vía del diálogo puntos de concertación en torno a las demandas de que se invierta el 5% del PIB en el sector salud, aumento salarial y otras reivindicaciones. Proponemos que haya una mediación que procure acercar a la mesa de negociaciones a los dos sectores. Nos parece que monseñor Agripino Núñez Collado, un exitoso conciliador en conflictos sociales, sería un mediador idóneo en estas circunstancias.

No es aconsejable que las acciones de fuerza se impongan sobre la posibilidad de procurar acuerdos por medio de una negociación. Los médicos luchan por una causa justa, beneficiosa en términos sociales, pero no hay que perder de vista que esa causa puede perder su esencia en medio del clima de campaña política. Hay que procurar una negociación desapasionada.

Atentado contra derechos

A los profesores y empleados de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) les asiste el derecho de reunirse para coordinar el reclamo conjunto de reivindicaciones, sin la intervención de terceras partes. El ataque con gas lacrimógeno efectuado el miércoles contra una asamblea de personal administrativo y docente en el recinto universitario, es una violación grosera de ese derecho. Provenga de donde provenga, esa acción fue un acto grosero y provocador que debe ser investigado y sancionado.

Profesores y empleados marcharían ese día hacia el Palacio Nacional para exponer sus demandas. Quienes disolvieron con un bombazo la asamblea previa a la marcha cometieron un atentado que no debe ser pasado por alto, violando derechos amparados por nuestro ordenamiento jurídico.