Una ciudad en Navidad

Una ciudad en Navidad

POR MIRFAK ROWLAND
Cada año, la magia de la Navidad y del nacimiento de Jesús es representada de diversas formas. Algunas personas optan por hacerlo con pequeños nacimientos, los cuales son colocados debajo del árbol navideño o en algún espacio del hogar.

Otras se toman la tarea de representar la historia del Mesías de una forma más personal y espiritual, dedicando tiempo, esmero y recursos económicos para hacer de este acontecimiento un mensaje de paz, armonía y redención.

Desde hace cinco años, Yudid Ruiz ha convertido su casa en un hermoso museo que muestra a los visitantes las maravillas y buenas nuevas del Evangelio.

Ruiz, quien es decoradora profesional, dedica gran parte de su tiempo a la elaboración de este nacimiento, el cual representa dos vertientes de la vida de la humanidad.

En una Ruiz ha querido representar a Belén, un pueblito humilde que fue el lugar escogido por Dios para el nacimiento de Jesús. Mientras que en la otra, la decoradora hace alusión a un pueblo moderno, con edificaciones contemporáneas y lugares para la diversión y el placer, como queriendo hacer una comparación entre ambos.

«Quiero llevar a las personas a reflexionar sobre cuál es la realidad de la vida y el mundo. Los dos pueblos que he creado en este montaje están divididos por una montaña, lo que quiere decir que hay dos caminos, el angosto, el cual tiene dificultades para ser transitado, pero es un camino que lleva a las bendiciones y la vida eterna, y el camino ancho, que es el de diversión y placeres, pero que es un camino sin esperanzas y sin futuro que lleva a la perdición».

El nacimiento, que dura alrededor de tres meses en exhibición y comienza a ser expuesto a partir de septiembre, ha sido visitado este año por alrededor de doscientas personas, las cuáles, según la decoradora, han sido bendecidos y han recibido el mensaje del Señor Dios, hasta el punto de que muchos han llorado luego de contemplarlo.

«El montaje de este trabajo no es fruto de mis conocimientos como decoradora, es más bien un don que me ha regalado Dios. La magia de este nacimiento está en su elaboración, y cada año utilizo materiales diferentes para hacerlo original y único. Para mí es un privilegio el hecho de poder llevar el mensaje del Evangelio a las personas a través de esta obra.»

Entre los elementos simbólicos que componen esta obra, Ruiz destacó al niño Jesús, el cual nació entre los humildes para enseñarnos a ser humildes, el árbol, que representa el origen del árbol de Navidad, el ángel Gabriel y el fuego.

Y en cuanto a los materiales utilizados para la elaboración de este montaje, resaltó el algodón, el papel, la cerámica, entre otros.

Ruiz indicó que para realizar esta obra ha tenido que documentarse sobre la vida y obra de Jesús, con el fin de elaborarla lo más apegada posible a la realidad.

«Exhorto a todas las personas a que busquen a Dios y obtengan, a través de su vida y obra, la vida eterna», puntualizó.