Una causa que no progresa

Una causa que no progresa

El “padrefamilismo” que algunos invocan para ganarse la vida sin respetar a los demás, campea por sus fueros en zonas urbanas. En contrastes en este país se logra con presteza colocar valladares –justos o no- a proyectos industriales y mineros como el de Loma Miranda; o de una manera contundente se obtiene un contrato favorable a la nación para la extracción de oro en Pueblo Viejo. Las plantas de carbón del proyecto de Catalina, Baní, han enfrentado la objeción de intereses y de ambientalistas que han alejado los financiamientos y un movimiento ecologista torció brazo para que la carretera Cibao-Sur siga en veremos. El rechazo social que no logra prosperar es el que se expresa contra el caos urbano que degrada áreas de la Capital de la República y entornos de enclaves turísticos de inversiones millonarias. Tampoco se consigue mucho (salvo un esperanzador fallo judicial en Puerto Plata que falta ver cumplir) contra transportistas que impiden a empresas el uso de unidades propias para llevar cargas o pasajeros. No se objeta rotundamente la opción de ejercer el comercio informal en las calles. Pero tiene que impedirse que obstaculice el uso de aceras y calles por parte de ciudadanos. El desorden y la falta de higiene de centenares de ventorrillos contrarios al ornato en espacios públicos son inaceptables. La autoridad, debe controlar el expendio callejero para que Santo Domingo logre constituirse a plenitud en ciudad limpia y acogedora.

CAÍDO EN DEFENSA DE LA LEY

El nombre del mayor Tomás Morel Vásquez acaba de ser inscrito en la dolorosa lista de miembros de la Policía Nacional que han pagado con su vida el asumir con responsabilidad y valentía la tarea de perseguir al crimen en lucha desigual, pues como ya han reconocido los superiores de esta nueva víctima del cumplimiento del deber, en ocasiones los delincuentes de este país superan en medios y recursos a los defensores de la ley.

Expresamos nuestras condolencias a la institución policial y a los familiares de este oficial, mortalmente herido en los hechos sucedidos el viernes pasado en Sabana Grande de Boyá, y en los que también murió uno de los sospechosos perseguidos. El país vive expuesto a muchas acciones de ladrones y homicidas. La misión de la Policía es proteger a la sociedad. Causa pesar el que alguien tenga que morir para lograrlo y es legítimo el uso del derecho a la defensa.