Una buena alimentación desde los primeros años

Una buena alimentación desde los primeros años

Mucho se habla del peligro de una mala alimentación en la infancia, pero los padres necesitan pautas claras y consejos que los ayuden a evitarla.

Se suele decir que los niños deben comer de todo, pero en su justa medida. ¿Cuál es la justa medida? Teniendo en cuenta que la alimentación durante los primeros años es el motor de su desarrollo físico e intelectual, de la adquisición de hábitos alimenticios que marcarán su vida, etc., deberemos asegurarnos de los parámetros que marcan una medida justa y óptima para los niños. Así lo explica un estudio realizado por la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición.

Comer de todo: frutas, verduras, carnes, pescados, es lo adecuado, pero son muchos los niños que abusan de determinados alimentos como los dulces, por lo que es necesario dosificar y administrar convenientemente los alimentos al pequeño.

Muchos problemas y desequilibrios alimentarios no vienen por el consumo de todo tipo de alimentos, sino por un exceso en el consumo de algunos de ellos. Para evitar esto,  un nutricionista puede aconsejarle perfectamente sobre las necesidades energéticas que tiene un niño dependiendo de su edad.

Es recomendable no sobrepasar las kilocalorías que aconsejan los expertos, así evitará que  el niño desarrolle algún tipo de problema o trastorno alimentario. Además, en las kilocalorías recomendadas se deben conjugar distintos alimentos en su justa medida, no puede aportar al pequeño 1,200 kilocalorías utilizando solamente chocolate.

Medidas.  Un niño que tiene entre 3 y 4 años debe aportar a su organismo unas 1250 kilocalorías diariamente, hasta los 6 años unas 1700 kilocalorías y desde los 6 hasta los 10 años unas 2000 kilocalorías. Claro que todo dependerá del ritmo de vida que lleva el pequeño. Las tablas que proporciona el Ministerio de Sanidad u otros organismos son generales y se adecuan a la mayoría de niños. Pero lo ideal es dejarse aconsejar por un nutricionista para asegurar un adecuado desarrollo del niño.

La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición recomienda:

1.  Durante los primeros meses de vida (0-6 meses) la leche materna a demanda es el alimento ideal para el niño, ya que  aporta todos los nutrientes necesarios en cantidades suficientes.

2.  Enseñe a su hijo buenos hábitos alimentarios desde el mismo momento que incorpora nuevos alimentos: ofrézcale alimentos variados y cada uno de ellos repetidas veces, no sobrealimente al bebé, no añada miel o azúcar a los sus biberones y frutas, no agregue sal a su comida. Si lo hace, que sea sal yodada.

Los efectos de la desnutrición en la primera infancia (de 0 a 8 años) pueden ser devastadores y duraderos. Pueden impedir el sano desarrollo de la conducta, el cognitivo, el rendimiento escolar  y la salud reproductiva, debilitando así la futura productividad en el trabajo.

Etapa prescolar

Adapte su horario a la comida familiar, evite los “picoteos” entre horas, sobre todo si se trata de alimentos ricos en azúcares y grasas (chucherías,  papas fritas), Evite darle o negarle determinados alimentos como premio o castigo; acostúmbrele al agua como bebida, en lugar de jugos artificiales.