Una alternativa saludable para los consumidores

Una alternativa saludable para los consumidores

República Dominicana tiene todas las condiciones para suplir a su población un arroz libre de productos tóxicos, bajo en partículas organofosforadas y muy apropiado para la alimentación.

Por lo menos así lo asegura el reconocido productor arrocero Hernán Despradel Fonk, un ingeniero industrial de origen alemán, que ha establecido su factoría, sus fincas y su laboratorio en la comunidad de El Limoncito, en la provincia Sánchez Ramírez.

“El Bioarroz puede ser el futuro de la alimentación mundial. Es un arroz cultivado con productos no tóxicos, no residuales, cien por ciento biodegradables en el medio ambiente, para responder a las exigencias de la alimentación moderna y la seguridad de los consumidores”, explica.

Despradel Fonk dice que al Bioarroz no es un producto orgánico, pues en su cultivo se utilizan aguas de los sistemas de riego comunes, pero es mucho más sano que el arroz desarrollado bajo la protección de los agroquímicos convencionales.

Hasta el momento, en República Dominicana se han producido sólo cuatro cosechas de Biarroz, en una extensión de 400 tareas ubicadas en la comunidad de Angelina, y la demanda ha sido muy buena, según indica el agroempresario.

El Bioarroz producido en República Dominicana ha sido analizado en laboratorios dominicanos en Suiza, Alemania y Estados Unidos, donde se ha comprobado que se trata de un cereal libre de tóxicos, informó Despradel Fonk.

Actualmente se promueve su comercialización en las principales ferias alimenticias de Francia, Cánada y Florida, donde ha tenido buena acogida, indica.

En República dominicana, la primera cosecha de Bioarroz fue destinada a la alimentación de los atletas que asistieron a los juegos panamericanos más recientes. Las restantes tres cosechas se han comercializado en el mercado local, básicamente entre consumidores alérgicos a los productos tóxicos, grupos yogas y otros públicos que buscan alimentos sanos.

Despradel Fonk explica que el Bioarroz no se somete al sistema de pulido convencional, sino que se procesa en un molino especial, diseñado para preservar el contenido vitamínico del cereal, con lo cual se logra un producto más nutritivo.

Considera que en poco tiempo, República Dominicana puede suplir una alta proporción de su demanda con Bioarroz, ya que su producción no representa ningún costo adicional para los agricultores.

Explica que la única diferencia en la producción es que en vez de utilizar productos tóxicos en la protección del cultivo, se aplican productos biodegrdables, no residuales, nominados como de etiqueta azul.

Asimismo, asegura que el nuevo producto tendrá una gran demanda en el mercado internacional, principalmente en algunos países de Europa, donde los consumidores tratan cada día de integrar a su alimentación productos libres de contaminación.

Zapecorniel@gmail.com