Un paso hacia la concertación

Un paso hacia la concertación

La activación de la Comisión Mixta Binacional es un paso trascendental que dan la República Dominicana y Haití en procura de una concertación que permita asumir una agenda de trabajo coordinado para asuntos de interés común. El hecho de compartir una isla y las disímiles condiciones económicas, culturales y sociales obliga a estos países a negociar acuerdos en materia de migración, comercio, manejo y conservación de recursos naturales, salubridad,  desarrollo forestal, turismo, desarrollo industrial y agrícola, relaciones laborales, educación e intercambio cultural, entre otros aspectos.

La República Dominicana y Haití tienen que mejorar el rudimentario intercambio comercial trasfronterizo y comprometerse a reforzar de modo común la seguridad en la línea divisoria. Deben mejorar los controles migratorios y ponerle fin a un negocio de tráfico humano denigrante, con complicidades a ambos lados de la frontera. Hay que establecer regulaciones bilaterales para la contratación de mano de obra. Es necesario que la Comisión  recupere  el tiempo perdido, actualice los temas en que ha habido entendimiento  e incorpore a  la agenda  el tema de los efectos locales causados por el descalabro financiero. Así como es común el territorio que comparten, estos dos países pueden sumar sus esfuerzos para trabajar en un plan común de desarrollo sostenible.

Fondos para las buenas causas

El país cuenta con instituciones de servicio social que no deberían padecer carencias financieras que limiten su labor de bien. La Asociación Dominicana de Rehabilitación es una de esas entidades. No puede ser que la misma tenga que acortar el alcance de su trabajo bienhechor por falta de dinero, más en un país con gastos oficiales caprichosos e injustificables, que de ninguna manera aportan al bienestar de la población.

Miles de dominicanos han recuperado sus facultades motoras gracias a Rehabilitación. Otros están bajo tratamiento de terapia con los mismos propósitos. Esta entidad es la esperanza y salvación de los pobres que no podrían costear tratamientos especializados de esta categoría. El Gobierno haría muy bien en mejorar las asignaciones de instituciones como Rehabilitación y todas las otras que son el amparo de la gente sin recursos económicos. No le cortemos el vuelo a esta obra de bien.