Un cierre incomprensible

Un cierre incomprensible

Ante el anuncio de que será cerrada el 31 de diciembre del año en curso la Embajada de Italia en el país, la reacción de los italianos y dominicanos de sorpresa e indignación no se ha hecho esperar.

Y es que los lazos de unión de estas dos naciones distan desde hace más de quinientos años, porque precisamente el descubridor de la isla de Santo Domingo de Guzmán era genovés, es decir propiamente italiano.

Independientemente de este suceso que es sumamente importante, los italianos están en la República desde el siglo XIX asentados en Puerto Plata y otras ciudades donde han forjado varias generaciones de descendientes y han aportado a nuestro país su cultura, sus conocimientos y fuentes de empleos. En el siglo XX después de la Primera y Segunda Guerra Mundial muchos vinieron en busca de trabajo y mejoría logrando empresas conocidas y prósperas que luego resultaron ser bastiones para la economía dominicana y además aportaron recursos a Italia que estaba devastada por las guerras –muchas familias italianas en Italia subsistieron gracias a la migración a América, incluyendo a nuestro país.

Actualmente hay 50,000 italianos en la República Dominicana, una cifra apreciable. Habrá también una cifra apreciable de dominicanos en Italia, aunque posiblemente menos.

En principio los italianos del siglo XIX y principios del XX se casaban con sus compatriotas, pero con el tiempo ya los italianos contemporáneos se casan con dominicanas y han unido más nuestras culturas, nuestras razas y nuestras costumbres. Existe también una Cámara de Comercio italiana y hay intercambios comerciales entre ambos países.

Es absurdo, pues, que en esta época de la llamada globalización dos países que tienen tanto en común se separen.

Leyendo la prensa hablan del cierre de otras tres embajadas pero sin menosprecio no nos parece que estos países tienen la misma importancia para Italia que la República Dominicana.

Ojalá y esta decisión del Ministerio de Relaciones Exteriores italiano sea revisada y eliminada.

Por el bien de ambas naciones Italia y República Dominicana deben seguir siempre juntas, muy juntas, con sus respectivas representaciones diplomáticas.