Ubi Rivas – Presupuesto atípico

Ubi Rivas – Presupuesto atípico

El presupuesto y ley de Egresos Públicos 2004, aprobado el 16 del presente mes por el Consejo Nacional de Desarrollo por un monto de $121 millones es, por su distribución, eminentemente atípico, conforme a la personalidad el presidente Hipólito Mejía.

Es atípico el Presupuesto del año próximo porque refleja que en el gobierno de un presidente agrónomo, profesional de las ciencias agronómicas, promotor de la riqueza agropecuaria por antonomasia, experto en solanácea, productor de hortalizas y floricultor, la partido asignada a la SEA es de $4,072 millones, contra $3,836 millones el presente año, es decir, apenas un 6% más ó $1,236 millones más, mientras a Finanzas le otorga $10,605 millones contra $4,327 millones el presente año ó un 145% más.

¿Es atípico o no la pieza de desarrollo más importante de un país, cualquiera que fuese y no delato un enorme contrasentido, por demás burla a las llamadas normas prudenciales y las urgencias y apremios de la sociedad dominicana de hoy?

Ese abultamiento imperdonable en Finanzas es obvio que será destinado en su mayor grosor al proyecto cuestionable de la reelección, y con meridiana propiedad, visión y sensatez, la revista The Economist ha sugerido al FMI no entregarle un dólar a este gobierno, porque será irremediable e indefectiblemente uncido, ayuntado, a la reelección y al inefable PPH.

Máximo cuando en una ocasión memorable, el administrador del Banco Agrícola, una institución promotora del desarrollo agropecuario postrada, significó que para colocar la agricultura al nivel de las exigencias, es menester invertir $20 mil millones, y el BA apenas si presta en tres años $7 mil millones, cuando hace una década, situándose el dolar al 12×1, las expectativas de los productores en relación al financiamiento del BA eran de $7 mil millones al año.

Finanzas es al departamento que mayores recursos se pretende asignar, luego de la JCE que denota un crecimiento presupuestario del 157%, justificable considerando que organiza el certamen comicial del 16-05-04, y que creció de $713 millones este año a $1,834 millones el próximo.

Salud Pública, hoy en ascuas, inclusive la Unidad de Quemados del hospital Luis Eduardo Aybar prácticamente inoperante, falleciendo muchos que allí acuden con quemaduras horribles por no disponer de medicamentos para esos casos gravísimos, tendrá un presupuesto de $12,575 millones, contra $6,890 millones el presente año, es decir, un crecimiento del 83%, ó $5,685 más, pero es menester aguardar el decursar de los acontecimientos políticos para establecer al 16 de agosto venidero, cuentas transferencias de recursos medalaganariamente, en violación a la Ley de Presupuesto, accionará el presidente Mejía.

Idéntico en lo concerniente a Educación con un presupuesto para el próximo año de $12,771 contra $9,419 ó un 36% más, es decir, $3,662 millones más.

Entre todos los departamentos el que mayor reducción y en consideración crecimiento de un anémico 6% registra es Agricultura, inconcebible por los motivos explicados, revelación palamaria de que un presidente agricultor no cree en la agricultura como forma excelente para asegurar un desarrollo sostenido, creciente, ambicioso de captar divisas, consecuente con nuestra tradición exportista y, en cambio, entregado a los sofismas de la macroeconomía y el neoliberalismo que postra los arrestos productivos y competitivos de los subdesarrollados.

Con esos parámetros imposibles de aceptar, acoplar, respaldar, el presidente Mejía, con una economía deshilachada y sin horizonte de repunte, pretende el imposible de reeditarse en el poder, a contrapelo del cúmulo de circunstancias adversas que le cercan, perdiendo, en consecuencias, las perspectivas de las realidades de un pueblo que ha padecido como nunca en su regencia constitucional, el flagelo del hambre, la indefensión y muchísimo del resquicio de esperanza que motiva el existir.