Turistas huyen furia de “John”

Turistas huyen furia de “John”

CABO SAN LUCAS, México (AP).- Las autoridades de Baja California Sur ordenaron la evacuación de 15.000 residentes, en tanto los turistas huían de los hoteles y buscaban desesperadamente vuelos a casa ayer, jueves, mientras un huracán John ligeramente debilitado avanzaba hacia el balneario de Cabo San Lucas.

La tormenta se abatió sobre las playas del Pacífico antes de virar hacia Baja California Sur, y se pronosticaba que llegaría a su extremo austral el viernes. Fue degradada a huracán de Categoría 2 con vientos máximos sostenidos de 165 kph (105 mph).

Las autoridades estatales se aprestaban a evacuar a 10.000 personas de Cabo San Lucas y San José del Cabo, y por lo menos otras 5.000 de La Paz, la capital estatal. Se instalaron refugios en 131 escuelas.

Víctor Guluarte, secretario de Gobernación de Baja California Sur, dijo que se le dará «prioridad a las zonas más vulnerables, donde hay más necesidad’’.

John avanza en dirección noroeste a 20 kilómetros por hora (13 mph). Se pronostica que sus bandas exteriores comenzarán a afectar Cabo San Lucas el viernes por la madrugada, y se emitió una advertencia de huracán para el extremo sur de la península, donde se encuentra la zona turística de San José del Cabo.

Los dueños de tiendas cerraban sus ventanas con tablas. En las bodegas se agotaron las existencias de alimentos y bebidas, y se formaban largas colas en las gasolineras. En el aeropuerto, cientos de turistas se disputaban las escasas plazas de los pocos aviones que partían de la aislada península. Partir en auto era difícil: sólo hay una carretera estrecha de 650 kilómetros (400 millas), que conduce a Tijuana.

Entre los que esperaban poder salir estaba Linda Laport, de 61 años, que se encontraba de vacaciones con su familia un año después de que el huracán Katrina inundó su casa de Nueva Orleáns y su padre perdió la vida.

   «Escuchamos que se acerca un huracán. No vamos a correr ningún riesgo’’, señaló.

   Junichi Hriata, de 33 años, también está harto de los huracanes. El periodista de Tokio se encontraba de vacaciones en Cancún el año pasado cuando azotó el huracán Vilma, y pasó una semana en un refugio sin electricidad ni regaderas para bañarse.

   «No voy a pasar por esa experiencia otra vez’’, indicó. «Fue infernal’’.

   Antonio Juárez, un albañil de 23 años, clavaba hojas de madera contrachapada para cubrir las ventanas de un condominio con vista a la playa.

   «El último nos pegó, y fuerte’’, dijo con relación al huracán Ignacio, que azotó la zona hace dos años. «Hemos aprendido cómo tomar precauciones’’.

   Los meteorólogos en el Centro Nacional de Huracanes de Miami advirtieron que John podría arrojar hasta 46 centímetros (18 pulgadas) de lluvia en algunos lugares y crear olas de hasta 1,5 metros (5 pies). El centro climatológico advirtió sobre la posibilidad de que se produzcan «inundaciones repentinas y deslaves que pondrían en riesgo la vida’’ en zonas montañosas.

   Mientras tanto, el huracán Kristy se formó mar adentro, pero los meteorólogos dijeron que es posible que ambas tormentas interactúen. Si eso ocurre, probablemente Kristy será absorbida por John, que es mayor, señalaron los expertos.