Turba hiere un hombre

Turba hiere un hombre

POR ERICA GUZMAN
SAMANA.-
Agentes de la Policía Nacional impidieron ayer que una turba hiciera justicia por sus propias manos, al atacar a machetazos y cuchilladas a uno de los asaltantes que mataron de un disparo por la espalda a un agricultor. Se trata del raso del Ejército Nacional, Domingo Benjamín Camarena de Jesús, de 29 años, registrado con el número de carnet 017437, residente en la calle Cristo Salva número 5 del sector Los Mameyes, en Santo Domingo Este.  El

fue señalado como uno de los alegados participantes en la muerte del agricultor Claudio Medina Silvén (Chijo), de 64 años, quien residía junto a su esposa, María de los Santos Calcaño, en el kilómetro cuatro y medio de la sección Honduras. Mediana Silvén falleció en el interior de su casa a consecuencia de una herida de bala, con orificio de entrada sin salida, en región anterior del tórax, que le hicieron sus atacantes.

  Se indicó que el militar fue llevado al hospital Leopoldo Pou, de esta ciudad, donde se le practicó una cirugía debido a las múltiples lesiones que presenta. El segundo implicado en el hecho, Enrique Carmona Lugo, de 29 años, inicialmente logró escapar tras perpetrar ocurrir el hecho de sangre, siendo apresado la madrugada de este martes por miembros de la Marina de Guerra, en una playa del paraje Pío Los Cocos, de aquí.

Una vez Carmona Lugo emprendió la huida, miembros de la Dirección de Investigaciones Criminales de la Policía montaron un amplio operativo en la zona.

El informe oficial señala que a Carmona Lugo, quien reside en la calle Mella, del barrio Mirador Sur, de la capital, le fue ocupado un revólver calibre 38 con cuatro cápsulas.

De acuerdo a las autoridades, los delincuentes se presentaron a la vivienda del señor Medina Silvén, pidiendo un vaso de agua, pero el agricultor no se percató de que lo seguían, hasta que le dispararon por detrás.

Asimismo, fue informado de que el móvil del asesinato fue la venta de unos terrenos del señor Medina Silvén, por lo que recibió una elevada suma de dinero, que los delincuentes no pudieron llevarse por la intervención de la esposa del labriego.