Trump estampa su marca en perfume,
libro y revista

Trump estampa su marca en perfume, <BR>libro y revista

NUEVA YORK (EFE).- El magnate de bienes raíces y dueño de casinos Donald Trump, que ya ha estampado su firma en un exitoso “reality show” y posiblemente en una universidad, extenderá sus redes al poner su nombre a un perfume, un libro y una revista.

El protagonista de “El Aprendiz”, un “reality show” que comenzó este mes su segunda temporada en la cadena de televisión NBC, saca esta semana al mercado la revista bimensual Trump World y en octubre el libro Trump: Piense como un multimillonario. Considerado un “dios del negocio de bienes raíces” y ejemplo vivo del coraje y el éxito empresarial en EE UU, Trump también lanzará en noviembre su propio perfume, “Donald Trump: La Fragancia”.

El perfume para hombres, elaborado por la firma Estée Lauder, viene en una botella con forma de rascacielos, costará 60 dólares el frasco de 100 mililitros, y bien podría llevarse con un traje marca Trump, ya que el empresario lanza en otoño una línea de ropa para ejecutivos jóvenes, como los que ven “El Aprendiz”.

En cuanto a la revista, su editor y publicista, Michael Jacobson, ha dicho que estará dirigida a dos tipos de público: “Los que son ricos y los que quieren serlo”.

La publicación, que costará 5,95 dólares, tendrá una tirada inicial de 200.000 copias con artículos sobre gastronomía, vinos, viajes, bienes raíces y negocios repartidos en 60 páginas, mientras que otras 50 páginas se llenarán con publicidad.

Trump, distinguido por su cabello rojizo y sus romances con “misses” y modelos –de hecho es el promotor del concurso Miss Universo–, no aparecerá en la portada de cada número, a diferencia de otras celebridades que tienen revistas, como Oprah Winfrey.

En el libro, Trump “revelará sus codiciados secretos para alcanzar el éxito y consejos prácticos sobre cómo tomar decisiones rentables en cada etapa de la vida”, de acuerdo con un comunicado de la editora.

La publicación tendrá además un tono personal, ya que el magnate desvelará allí su dieta, ofrecerá detalles de lo que ocurre “tras las cámaras” del programa “El Aprendiz” e informará sobre “cómo vivir como un rey con cualquier presupuesto”.

“Piense como un multimillonario es un libro para la gente que le gusta pensar”, sostiene Trump. “Cualquiera que quiera aumentar su habilidad mental, así como su cuenta bancaria, disfrutará y sacará ganancias de este libro”, agrega.

También lleva la marca Trump un juego de mesa y, de ser aprobado por la Oficina de Marcas y Patentes de EE UU, estará impresa en una universidad –la Trump University– y en una escuela de bienes raíces.

Irónicamente, el negocio grueso del multimillonario, Trump Hotels & Casino Resorts, buscó recientemente protección por bancarrota mientras sus administradores intentan reestructurar una deuda calculada en casi 2.000 millones de dólares.

El jueves pasado, la compañía de casinos informó del fracaso de un acuerdo con la filial bancaria del Credit Suisse First Boston, DLJ Merchant Banking Partners, mediante el cual ésta última iba a entregar un paquete de ayuda financiera de 400 millones de dólares.

Según medios financieros locales, Trump estaría negociando con los acreedores nuevas fórmulas de rescate financiero que podrían incluir traspasarles parte de la propiedad de la compañía.

Trump, de 57 años, tiene una fortuna calculada en 2.500 millones de dólares, según la revista Forbes, y ya tiene publicado un libro autobiográfico elocuentemente titulado “Trump o el arte de vender”.

Su programa, “El aprendiz”, está basado en el concepto de “jungla urbana”, pues cada participante debe demostrarle al magnate que es el más hábil para ejecutar un proyecto empresarial.

Bajo ese esquema de “capitalismo salvaje darwinista”, las reglas de comportamiento ético apenas tienen cabida y el vencedor es el que exhibe una mayor agresividad y ambición depredadora.

El ganador dirige durante un año y con un sueldo de 250.000 dólares una de las múltiples empresas de Trump, mientras los perdedores tiene que resignarse a escuchar de los labios de Trump la temida frase: “Estás despedido”.