Tráfico viajeros afecta derechos de trabajadores

<p>Tráfico viajeros afecta derechos de trabajadores</p>

POR ODALIS MEJIA
Sindicatos de trabajadores de República Dominicana y Estados Unidos advirtieron ayer que el tráfico y trata de personas está afectando las estructuras de las redes sindicales en ambas naciones y a los propios inmigrantes a los cuales no se les reconoce sus derechos laborales sobre todo a la salud, ya que en su mayoría carecen de documentación.

Ante tal situación el Centro Internacional de Solidaridad Laboral (AFL-CIO, por sus siglas en inglés) y la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS) iniciaron un foro con el objetivo de establecer una red sindical para el combate del tráfico y la trata de las personas para la explotación laboral en áreas de alto riesgo de la República Dominicana.

En el encuentro, que culmina hoy, reúne a representantes de trabajadores afiliados a la CNUS de diferentes provincias en los sectores más vulnerable a la explotación laboral y trata de personas, los cuales son turismo, construcción, zonas francas, agricultura y azucarera.

Evelyn Zepeda, representante para el país y Haití de AFL-CIO, declaró que comúnmente los empleados inmigrantes son peor pagados y esto afecta a los sindicatos y sus aspiraciones de poder mejorar las condiciones laborales y de crear trabajos decentes.

Dijo que varias ONG internacionales y entidades gubernamentales tratan el tema de tráfico de personas a nivel sexual, pero que hasta ahora el movimiento sindical no ha tratado el problema desde la perspectiva de organización laboral.

Afirmó que a partir del encuentro se iniciará un levantamiento en el país para determinar cuantos inmigrantes laboran y en que condiciones con el objetivo fijar una posición para la búsqueda de adopción de políticas al respecto.

Agregó que en la República Dominicana la trata de personas a nivel laboral es muy amplia, tanto por los dominicanos que se van a otros países y como los haitianos que vienen al país en búsqueda de empleos.

“No hay una persona que no conozca a alguien que se haya ido en yola, a Bávaro o Puerto Plata a trabajar y que pensaba que iba encontrar una cosa y encontró otra. No hay una persona  que no conozca alguien que no haya tenido un empleado doméstico haitiano a quienes no se les paga seguridad social”, expresó.

Señaló que en la industria de la construcción muchos trabajadores son haitianos y carecen de documentación, por lo que el principal problema es la legalización de su estatus.

Indicó que el movimiento sindical debe tener una respuesta a una realidad que no se puede negar como es la  fuerza laborar que representa la cantidad de inmigrantes.

Apuntó que es necesario que el gobierno dominicano ratifique el convenio de la Organización Internacional del Trabajo sobre los derechos de los trabajadores inmigrantes y sus familias. Mientras que Ana Avendano, directora del Programa  de Trabajo Inmigrante de la AFL-CIO, señaló que las políticas de migración tienen que velar por la protección de los derechos de los trabajadores inmigrantes quienes se han convertido en las víctimas más frágiles de la globalización. Puso como referencia que en Estados Unidos viven 36 millones de inmigrantes que componen el 15% de la fuerza laboral, y de los cuales unos 20 millones no tienen documentación.

Indicó que la políticas de migración han sido difícil para el movimiento sindical en el sentido de demandar mejores salarios y condiciones de trabajo, porque a menos trabajadores los sindicatos pueden tener más poder.

Dijo además que la llegada de más extranjeros trae un problema cultural que es difícil abordar. Recordó que en el año 2000 la AFL-CIO adoptó una política de invitar a los trabajadores inmigrantes indocumentados a ser miembros del movimiento sindical.

“Hay  que mirar a todos los trabajadores sin mirar el género, la raza o el estatus migratorio”, expresó al indicar que  el 45% de los inmigrantes en Estados Unidos trabajan en la construcción, y que el 50% del sector agrícola emplea a migrantes, quienes casi en el 100 por ciento son indocumentados. Señaló que los sindicatos se les hace difícil asociar en estas industrias, ya que normalmente esos trabajadores tienen documentación y son pagados en efectivo y no les reconoce sus derechos a la seguridad social.

Indicó que al ser menos pagados, éstos son más vulnerables a la explotación porque el trabajador desconoce sus derechos.

Avendano también citó el hecho de que a las industrias les conviene tener trabajadores indocumentados porque les pagan menos y además que muchas veces llaman a las autoridades de Migración para que los apresen y no pagarles.

Dijo que ante esta realidad, la AFL-CIO ha iniciado en un acercamiento a los trabajadores para que estos conozcan y demanden sus derechos con lo cual busca que disminuyan la explotación laboral que se da en los diferentes sectores. Señaló además que logrado acciones jurídicas como incluir  cláusulas en los contratos de trabajo que protegen inmigrantes, tales como que los empresarios no permitan a entrada de Migración a las empresas sin orden de los tribunales.  Puso como ejemplo que un empresario hotelero de los Estados Unidos al momento de firma un contrato llamó a Migración para que arrestara a los empleados inmigrantes e incluso les ofreció las direcciones de sus viviendas. Ese caso fue llevado a los tribunales por el sindicato hotelero contra la compañía por afectar los derechos civiles y laborales.

Entre los sindicalistas dominicanos que estuvieron al inicio del foro “Combatiendo el tráfico y la trata de personas para la explotación laboral” están Eulogia Familia, José Abreu, así como el subdirector de Migración Ramón Romero y Valentín Herrera, subdirector de Trabajo, de la Secretaría de Trabajo.