Trastornos matizaron elecciones en Azua

Trastornos matizaron elecciones en Azua

POR LLENNIS JIMENEZ
AZUA.-
Decenas de ciudadanos dislocados en varios centros, enfrentamientos con personas que intentaron sufragar más de una vez, dificultades en algunas mesas para atender a discapacitados y una alta atención confirmada por los organizadores, fueron parte de los trastornos que matizaron las elecciones congresionales y municipales desarrolladas en esta ciudad sureña, donde a pesar de todo reinó la calma.

La preocupación más significativa, de acuerdo a representantes de los partidos políticos, fue la escasa asistencia de votantes (en algunas mesas señaladas en un 40%), aún cuando el proceso abrió a las 6:00 de la mañana, en cumplimiento a la Ley Electoral.

La jornada cívica se caracterizó por una relativa calma en las calles, mientras en los colegios electorales la gente exageraba en defender sus candidatos.

A los 52,857 votantes les fueron habilitadas 115 mesas en centros educativos, la sede de la Gobernación, el palacio de justicia, ayuntamiento y locales privados.

En tanto, las diferencias entre unos y otros delegados o supervisores de mesas no trascendieron más allá de los recintos electorales, por lo que con sobrada razón la gente repetía que todo se trató de una fiesta de la democracia.

Las discusiones quedaban en palabrerías, pero hubo gente que convirtió colegios electorales en centros de apuestas, al darse a la tarea de incitar a los conocidos a apostar grandes sumas de dinero por quienes consideraban que llevaban la delantera por simple apreciación.

La demostración más evidente de situaciones como esta se evidenció en la escuela básica Bartolomé Olegario Pérez, donde simpatizantes del oficialista Partido de la Liberación Dominicana (PLD), en franca afrenta a seguidores del opositor Partido Revolucionario Dominicano (PRD), vociferaban que los mandarían para afuera y que el síndico de Azua quedaría fuera del cargo en cuanto concluyera el escrutinio.

 Milcíades Soto motivaba a los manifestantes, sin recibir la reprimenda de los agentes del orden.

Los incidentes que más marcaron el proceso de votación en esta ciudad acontecieron en el colegio ubicado en el local de la antigua distribuidora “Ave María”, donde un hombre quiso votar dos veces argumentado haber rayado mal la boleta.

Aquí, otro elector identificado como un político reconocido, insistía en que se le entregara una boleta adicional a las utilizadas, con el alegato de que le faltaba una.

Este local resultó uno de los más deplorables: carecía de sanitarios, solo encendían dos de las cuatro bombillas improvisadas y el calor hacía arder las altas paredes.