Transparencia sobre todo

Transparencia sobre todo

Uno de los costos de nuestra democracia consiste en entregar recursos del erario a los partidos políticos para cubrir parte de sus gastos de campaña electoral.

Este año, con miras a las elecciones presidenciales del 2012, corresponde distribuir entre los partidos sumas de dinero cuyo monto dependerá del desempeño de cada organización en el escrutinio anterior.

Sin embargo, ha sido imposible lograr que los partidos rindan cuentas diáfanas y transparentes acerca de la distribución del dinero recibido del Estado.

La poca claridad de las cuentas de los partidos justifica que la Junta Central Electoral haya decidido retener los fondos que debe entregar a esas organizaciones, hasta analizar y discutir los resultados de  las auditorías que les han sido practicadas por técnicos de la Cámara de Cuentas.

La propia Cámara de Cuentas se ha quejado del poco rigor administrativo de los partidos en el manejo de sus finanzas y gastos generales.

No debe haber en los partidos rabietas por esta decisión de la Junta, pues la misma se apega a lo que dispone el artículo 56 de la Ley Electoral, que condiciona la entrega de fondos públicos a esas organizaciones a que se agoten todos los procedimientos técnicos necesarios para garantizar la transparencia.

La filantropía pierde un pilar

El fallecimiento del doctor Luis Rafael Cuello Mainardi es un acontecimiento doloroso para un país que conoció de su labor filantrópica a través de la Fundación Corazones Unidos y la  clínica del mismo nombre,  de la que fue uno de sus principales fundadores.

Muchos corazones de dominicanos laten a ritmo de vida sana gracias a las intervenciones quirúrgicas practicadas por el equipo encabezado por Cuello Mainardi, a través de programas de beneficencia impulsados por él y el fenecido  humorista Freddy Beras Goico.

Cuello Mainardi nació en la ciudad de Santiago en 1929. Era hijo de Leovigildo Cuello y Carolina Mainardi.  Falleció a los 82 años, después de 17 días de trastornos en su salud que le mantuvieron recluidos en la clínica Corazones Unidos. Paz a los restos de este hombre que devolvió el ritmo al  latir de muchos corazones.