Trabas en licencias para uso suelo ahuyenta inversión

Trabas en licencias para uso suelo ahuyenta inversión

LLENNIS JIME’NEZ
.jimenez@hoy.com.do

Inversionistas nacionales y extranjeros dejan de invertir millones de pesos en el país por el tortuoso proceso a que son sometidos en el Ayuntamiento del Distrito Nacional y la Secretaría de Obras Públicas, al intentar  tramitar planos para la construcción de proyectos habitacionales y edificaciones comerciales, declaró ayer el asesor en urbanismo de la Sala Capitular, arquitecto Kalil Michel.

El ex subsecretario de Obras Públicas dijo que un constructor tarda hasta dos años para conseguir una licencia de uso de suelo.

Michel dijo que cuando para una obra no se consigue la aprobación de los planos, no se puede accesar a los financiamientos locales, ni tener una titulación que certifique la titulación.

Sostuvo que el país se hace poco competitivo por lo tedioso, complicado y molesto que resulta la obtención de un proyecto  medio de construcción, de hasta nueve niveles.

  “Todos los trámites prácticamente se han agilizado en la República Dominicana, sacar una licencia,  una matrícula, cambiar un cheque. Sin embargo, la tramitación de plano parece un ejercicio de 1818”, consideró.

Manifestó que la mayor dificultad está en el ayuntamiento del Distrito Nacional, por ser extremadamente lento en los procesos de tramitación, evaluación y los cánones que se utilizan y que varían con cada Dirección de Planeamiento Urbano que llega.

Opinó que las autoridades están de espaldas a este problema y las normativas existentes no se corresponden con lo que requieren los ejercicios de construcciones idóneos.

En tanto, los regidores Milton Ginebra y Andrés Martínez coincidieron en señalar que solicitarán la cancelación del director de Planeamiento Urbano, Nelson Toca. 

La cifra 1,7

Millón recaudado.    A esta suma bajaron las recaudaciones del cabildo, cuando el año pasado  se mantuvieron en un promedio de RD$6.5  millones, de acuerdo al regidor Andrés Martínez   . Se estima que los ingresos por Planeamiento Urbano cayeron en un 25%. Se atribuye la caída a las exigencias para dar planos.