Torres no son para el PLD
Alma Fernández asegura son para profesionales

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Despejan rumor.  Las autoridades del Instituto Nacional de la Vivienda (INVI), que  mantenían una actitud y  silencio herméticos  con  relación a  las lujosas torres que  construyen en la avenida Luperón, en Los Cacicazgos, negaron que esos apartamentos  sean para  dirigentes del PLD y funcionarios del gobierno.

Las majestuosas torres que el gobierno construye en la avenida Gregorio Luperón, entre las avenidas Sarasota y Anacaon, junto al Mirador Sur, están pintadas de blanco temporalmente.

Es que ese color no es el preferido por quienes acarician la esperanza de convertirse en beneficiarios de esos lujosos apartamentos, cuya terminación está programada para el último trimestre de este año.

El nombre del residencial tiene una connotación política: “El Progreso”, y las vallas que cubrían el área estuvieron pintadas de morado y amarillo, los colores del partido de gobierno.

Los amplios y confortables apartamentos, son  construidos por el Instituto Nacional de la Vivienda (INVI), con recursos de los contribuyentes. Dirigentes políticos opositores dan por hecho que serán  para altos dirigentes del gubernamental Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y funcionarios públicos.

Pero  la directora del INVI y dirigente peledeísta, arquitecta Alma Fernández, niega la versión. Dice que los apartamentos,  180, son “para profesionales y clase media, dominicanos que también necesitan el apoyo del gobierno para poder adquirir una vivienda”.

“Es, además, un esfuerzo de alianza con el sector privado, pues la banca hipotecaria financiará a los adquirientes  y será la que  asegure el retorno de dichos financiamientos”, informó Fernández. 

La funcionaria respondió inquietudes del periódico HOY vía e-mail, a través de su asistente, la señora Rosanna Ferreras.

Los apartamentos prometen mucha comodidad, a juzgar por las lozas y cerámicas almacenados, los estacionamientos  techados, los ascensores, y la exquisita y placentera  panorámica de la ciudad que, desde sus balcones,  sus ocupantes podrán contemplar.

Todo ha sido diseñado y planificado para que sus ocupantes vivan cómodamente, sin estresarse.

El monto aproximado de las torres es es  RD$1,000.00 (mil millones). Esto incluye los apartamentos, servicios, áreas comunes, parqueos y otras comodidades.

Al verlas, las torres tienen forma de cajas imponentes y, por la altura,  majestuosas, cuando se las compara con otras  levantadas  en su entorno.

Este residencial está ubicado en Los Cacicazgos, colindante con el Residencial Mairení, construido por el primer gobierno de Leonel Fernández para dirigentes de su partido, algunos de los cuales ya han mudado. 

Cada torre tiene  60 apartamentos de 165 mt2, con tres habitaciones, dos baños, sala comedor, cocina, baño principal,  vestidor, área de lavado, cuarto de servicio, balcón A, puerta principal  en Caoba y otras monerías.

Los edificios se construyen en terrenos donde operó el club  del quebrado Instituto Nacional de Estabilización de Precios (Inespre), del Estado.

Mientras en el país hay cientos de obras paralizadas,  el trabajo en las torres sigue a toda máquina. Pese a la crisis económica, las autoridades del INVI han hallado la forma de apartar los recursos para no detener la obra.

Insistentes rumores y pronunciamientos públicos de dirigentes políticos de oposición  dan por  hecho que esos apartamentos serán repartidos, otra vez,  a  funcionarios y dirigentes del PLD, por lo que han desatado un vendaval de críticas al Gobierno.

Aunque con menos acceso a los medios de comunicación, no  pocos  ciudadanos también manifiestan en las calles inconformidad e impotencia.

Algunos de los que circulan en vehículos frente a las torres  aminoran la marcha y se expresan.

Es así como se escuchan frases y críticas en todos los tonos y colores.

“¡Servir al partido para servir al pueblo, Barbarazos!”, ¡”Qué bueno es servirse con la cuchara grande”!  “!Oh!, ¿y no decían que la sociedad dominicana se dividía entre corruptos y peledeístas?”, “Se comen las gallinas y no esconden las plumas”, “De palacio, pa´ Najayo”.

Esto, aparentemente, no molesta a los obreros que  trabajan en las edificaciones. Algunos ni siquiera  prestan atención y, la mayoría,  no  entienden el significado de lo que escuchan, pues  son haitianos que ni siquiera castellano hablan.

Fundación PLD

El Partido de la Liberación Dominicana fue fundado el 15 de diciembre de 1973 a raíz de una división en el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), organización de masas fundada en 1939.

El profesor Juan Bosch (fallecido), quien años después había sido la figura más destacada de la oposición política al régimen de Trujillo y al de Joaquín Balaguer, abandonó el partido blanco y, definiéndose marxista,  fundó una organización de cuadros,  el PLD o partido morado, seguido por un  grupo de renunciantes perredeístas.

Originalmente, el PLD surgió como una organización política integrada por hombres y mujeres de vocación patriótica, que luchaban por la libertad, el progreso y el bienestar de los dominicanos, privilegiando su acción política a favor de los grupos más desposeídos y vulnerables de la sociedad.

Desde entonces acá, mucho ha llovido.

Entre sus más notables dirigentes han surgido diferencias, y algunos han revelado imputaciones serias de corrupción en el Gobierno. La organización gobernó de 1996-2000, 2004-08 y se encamina a su tercer periodo.

Cuando se fundó, el extinto líder Bosch, dijo: “Queremos en el PLD, dominicanos que ofrezcan, no que pidan, que a la hora de la verdad den un paso al frente para combatir, no para beneficiarse, no nos importa que sean pocos, que el pueblo tiene razón cuando dice: es mejor estar solo que mal acompañado”.

Manto de misterio Una capa sólida, casi impenetrable, rodea la  construcción de las torres. A excepción del INVI, nadie está autorizado a informar pormenores de la obra.

No hay  una valla con  detalles técnicos, constructora, exequátur de arquitectos e ingenieros, como se dispone hacer  en otras obras. Tampoco si ni cuándo  los planos fueron aprobados en la Secretaría de Obras Públicas y el Ayuntamiento del Distrito Nacional.

En el interior de las torres se observa mucho movimiento, obreros trabajando,  haitianos que mezclan arena y cemento, excavan, cargan varillas y se mueven  en distintas direcciones. Algunas oficinas, con  aire acondicionado incluido, han sido improvisadas.

Cuando se pregunta a uno de los haitianos quién es el ingeniero encargado, responde: “Yo no habla dominicano, pregunta a ése, que yo no sé nᅔ. Otro obrero apunta  con un  dedo a  la segunda planta. Allí, entre el polvo y el agua que a borbotones  brotan de las tuberías, alguien menciona el nombre de “Franklin”.

“Franklin” dice no tener autorización para hablar. “Vaya al INVI. Allí le pueden dar todos los detalles”.

El supervisor de la obra, de la empresa Noboa Pagán Arquitectura, fue  más locuaz: “Yo lamento mucho no poder darle información. Mi trabajo es sólo de supervisión. Nada más. La directora del INVI puede ayudarlo”. 

Ramón Alburquerque, presidente del PRD recuerda que el sector construcción está paralizado, pero el gobierno  construye esas lujosas torres en la avenida Luperón para dirigentes del PLD”. Amable Aristy Castro, dirigente del PRSC, dice “no es justo que el Gobierno construya torres de lujo  para entregárselas a sus funcionarios, cuando en ese mismo lugar y con menos dinero se podían construir las edificaciones capaces de alojar a nuestros estudiantes del interior del país”.

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