Tierra alta
Reflexiones del mayor general Ramírez Ferreira

Tierra alta <BR><STRONG>Reflexiones del mayor general Ramírez Ferreira</STRONG>

PASTOR VÁSQUEZ
ceyba@hotmail.com
He leído con suma atención el libro Reflexiones que, bajo el subtítulo Ideas y Conceptos, publicó el mayor general Rafael Radhamés Ramírez Ferreira, y me he quedado maravillado de la profundidad de este pensador e intelectual criollo que nos hace recordar las enseñas del gran maestro de la deontología que se llamó Ángel Osorio y Gallardo, en su obra el Alma de la Toga.

En sus razonamientos éticos, Osorio y Gallardo buscaba al hombre correcto dentro de una profesión plagada de tentaciones. El jurista se dirige directamente al abogado, al hombre que tiene en sus manos la espada de la justicia, pero su enseña puede calar en el alma de todo hombre que desee marchar por el camino del bien.

En nuestro caso, el mayor general Ramírez Ferreira, un hombre conocido por su rectitud y su fama de hombre serio y correcto, ha logrado, tal vez sin proponérselo, elaborar, sutilmente, sin crudeza ni aburrimientos didácticos, un manual de ética para la universalidad de la persona que desea vivir en una sociedad civilizada.

En Reflexiones están las ideas de un hombre que se ha formado para servir a la sociedad y que durante su vida militar ha observado el comportamiento de los hombres de su entorno y de los allende a otras profesiones y se ha dicho: «Aquí hay algo que debe cambiar»

Y de ahí viene ese grito, esa denuncia, hecha con una fina prosa, como las palabras históricas del gran Fray Antón de Montesinos, hilada con el fuego sagrado que quemó los labios de Isaías.

Maldice la traición, como lo hizo Juan Pablo Duarte, a los traidores, a los desleales, a los que intrigan y accionan en la sombra, a los que acechan, como el francotirador, a los que no dan el frente a la hora de dañar reputaciones y hacer daño para escalar posiciones.

En su recopilación de ideas, el mayor general Ramírez Ferreira muestra preocupación por los valores del hombre, por esos valores que nos hacen humanos y que nos permiten convivir civilizadamente en una sociedad compleja. Veamos:

“Para Ti, Ideal

… Ahora que te lo comunico… hace poco conversaba con mi hermana Integridad, contándole mi experiencia con la perversa que le llaman Ambición; pero cuán grande fue mi sorpresa al enterarme de que la ingrata andaba de parranda contigo. Me contaron –todo lo dicen las malas lenguas– que estás locamente enamorada de Ambición, que ya no se te conoce, que reniega de tus mejores amistades, que a Moral y Amigos hasta el saludo les niegas».

Precisamente la ambición es una bujía en esta maquinaria infernal fabricante de todos los males que enferman a esta sociedad. De la ambición resultan los bribones, los corruptos y los malandrines que pulverizan la moral y las buenas costumbres.

En Reflexiones, también Ramírez Ferreira penetra a la profundidad de la psicología humana, sin pretender hacer un estudio al estilo Sigmund Freud o escribir un manual de la conducta como lo hizo Charlie Morris.

«… Agradezco a todos –sin excepción que por cualquier razón me hicieron o me quisieron hacer daño. Y les agradezco porque por ellos adquiriría experiencia y por ellos me aleccioné en la escuela del dolor y la amargura…» !Cuántas enseñanzas en esas humildes palabras!

El libro está escrito en una prosa diáfana, cristalina y dulces que llegan al alma como gotas de miel, tal y como lo diría el poeta Fabio Amable Mota Medrano, en su «Relieves Alumbrados».

Ramírez Ferreira nos habla de la simulación, de esos hombres que rinden culto a la hipocresía, nos habla de este Tartufo de Moliere y de este otro Tarfufo de Bernard Eteheard y de este otro Tartufo que viene a ti vestido de obeja mansa, de este otro Tarfufo del cual nos prevenía nuestro señor Jesús de Nazareth, de ese lobo vestido con lana.

El autor dirige su espada justiciera al rostro falso de los pseudo-filántropos –de los cuales hay muchos en la sociedad dominicana– que han levantado fama a nombre de una tal obra social que no es tal, pero que nunca han dedicado parte de sus propios recursos para dar al prójimo y que han hecho grande repartiendo lo ajeno.

Reflexiones es la obra de un gran intelectual que se ha dedicado a estudiar el comportamiento humano.