Termina foro social en dilema sobre socialismo

Termina foro social en dilema sobre socialismo

CARACAS (AFP).- Los militantes antiglobalización finalizan el domingo su VI Foro Social Mundial en Caracas envueltos en el dilema de seguir la vía del socialismo del siglo XXI que les propone el presidente venezolano Hugo Chávez, o mantenerse como hasta ahora independientes de la política partidista.

Unas 60.000 personas participaron en los seis días de intensos debates del Foro de Caracas, donde la revolución chavista en Venezuela y la cooperación cubana en sus programas sociales estuvieron omnipresentes, así como la denuncia del gobierno del presidente George W. Bush y de la ocupación estadounidense de Irak.

Chávez fue el único gobernante que asistió al evento, luego que declinara su participación el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, y se especulara sobre la presencia de los gobernantes de Argentina, Bolivia, Cuba y Uruguay.

La división de la edición 2006 del Foro entre otras dos ciudades, Bamako en Mali y Karachi en Pakistán, mermó también la presencia de personalidades antiglobalización.

En Caracas participaron la militante antibélica estadounidense Cindy Sheehan, madre de un soldado muerto en Irak, la viuda del presidente francés François Mitterrand, Danielle Mitterrand, el teórico egipcio Samir Amin y los periodistas Ignacio Ramonet y Bernard Cassen, entre otros.

En un acto celebrado el viernes, Chávez instó a los asistentes a emprender la vía del «socialismo del siglo XXI», que él impulsa en Venezuela, y advirtió que el Foro no debe convertirse en un «evento folclórico y turístico de todos los años».

En el acto «antiimperialista» convocado por movimientos campesinos, donde la delegación extranjera más numerosa era la cubana, el presidente abogó además por concretar un movimiento «auténticamente socialista» bajo el lema del «socialismo o muerte».

El ex jefe de gabinete de Lula, Jose Dirceu, declaró a la prensa que el Foro no fue desnaturalizado por la presencia de Chávez.

«Lula siempre estuvo en el Foro cuando se celebraba en Porto Alegre. El PT (Partido de los Trabajadores) tenía una participación, así como la alcaldía y la gobernación del estado y eso no influía para nada», dijo Dirceu, aunque reconoció que «la figura de Chávez no es igual a la de Lula».

Los presidentes de izquierda de Sudamérica presentan «grandes diferencias» pero todos mantienen un «programa mínimo compartido», con la bandera de la autonomía frente a Estados Unidos, afirmó Dirceu.

Francisca Rodríguez, miembro de la Asociación de Mujeres Rurales de Chile, adhirió a la necesidad de revisar al foro para concretar ideas y garantizar espacios a todas las tendencias políticas.

«El foro tiene que revisarse, dar un salto adelante, porque estamos negando estilos políticos y eso es contraproducente. Tenemos que revertir esta situación, porque si no lo hacemos, nos convertiremos en eternos turistas sociales, donde se benefician solo los países donde se realizan estos eventos», señaló.

La politización del Foro Mundial Social fue rechazada por algunos de los dirigentes sociales y foristas que abogaron por mantener el espíritu independiente del evento antiglobalizador.

Cesário Riberio que viajó a Caracas como parte del colectivo social brasileño Aldea de la Paz se mostró «decepcionado» por la forma cómo la figura de Chávez ensombreció la participación de las organizaciones sociales.

«Estoy muy decepcionado. Hubo mucha desorganización, muchos problemas. Veo que el foro se lo tomó Chávez, se volvió muy gubernamental y dejó de lado a las organizaciones», señaló el brasileño a la AFP.

La griega Alexandra Dyranis, que participó en algunas de las ponencias, criticó que después de seis años de iniciado el Foro prevalezcan algunas contradicciones en sus planteamientos.

«Creo que el foro mantiene aún su lucha por un mundo posible, pero veo que una cosa es lo que se dice y otra es lo que se hace», dijo Dyranis en el llamado Campamento de La Juventud enclavado en un céntrico parque de Caracas.

«Hay que llevar más a la práctica las teorías. Ya llevamos seis foros y no veo grandes cambios en el mundo», señaló.

El venezolano River Maduro, miembro del Colectivo Cultura, negó por su parte una marcada partidización del evento. «Creo que sí se respiran cambios. Hay muchos activistas con muchas ideas y este es un ideal para unir esfuerzos», declaró a la AFP.