Teoría Baumol abre duda si educación será solo para ricos

Teoría Baumol abre duda si educación será solo para ricos

Será la educación un servicio cada vez más de los ricos que de los pobres en el futuro?

Esta interrogante surge de la lectura de la teoría de William Baumol, quien murió el jueves pasado a la edad de 95 años. Este economista estadounidense publicó The Cost Disease: Why Computers Get Cheaper and Health Care Doesn’t, una de sus grandes obras en 2012, donde actualiza una tesis que formuló por primera vez en los años sesenta, y que se ha dado en llamar la Enfermedad de los Costes de Baumol o el Efecto Baumol (Baumol’s cost disease o BaumolEffect)
Según esa teoría, en distintos sectores económicos la productividad aumenta, los avances tecnológicos hacen posible que, por ejemplo, construir un coche cueste ahora muchas menos horas de trabajo que hace cincuenta años. Cuando esto se produce, los salarios de los trabajadores de ese sector aumentan, porque los empresarios se pueden permitir dedicar a ello una parte del excedente adicional.
En cambio, en otros sectores, la productividad no aumenta o aumenta muy poco con el tiempo. Por ejemplo, dice Baumol, una orquesta sinfónica tocando una sinfonía de Beethoven emplea hoy en día la misma cantidad de tiempo que hace cien años; y, en general, en los oficios de tipo artesanal, como por ejemplo la sanidad, o la educación, o la confección a medida, la productividad aumenta muy poco o nada.
Sin embargo, los trabajadores de estos sectores presionan, al ver que los salarios de otros sectores más productivos aumentan, y exigen también aumentos, y acaban consiguiéndolos.
A esto es a lo que se llama la Enfermedad de los costes de Baumol: Dado que en los sectores con incremento escaso o nulo de la productividad los salarios también aumentan con el tiempo, y como estos aumentos no pueden financiarse con aumentos de la productividad, se financian con aumentos de los precios.
En su nuevo libro Baumol pone ejemplos recientes de los Estados Unidos: Desde 1980 el precio de la educación universitaria ha aumentado en un 440%, y el coste de la sanidad en un 250 por ciento.
Sin embargo, en general, los precios sólo han aumentado en el mismo período un 110%, y los salarios un 150%.
Esas cifras evidencian que en general los salarios han aumentado más que los precios porque ha aumentado globalmente la productividad; pero en los sectores más intensivos en trabajo y más artesanales, como no ha aumentado o ha aumentado muy poco la productividad, para poder aumentar los salarios han aumentado mucho más los precios.
Para muchos de quienes han leído la teoría de Baumol este concepto ha de ser muy esclarecedor para aquellos que se interesan por la eficacia de los servicios públicos. El incremento de los costes de los servicios públicos por encima de los costes globales va a hacer cada vez más difícil mantener, mucho menos aumentar, la cartera de prestaciones públicas, dada la dificultad de incrementar indefinidamente la presión fiscal de modo redistributivo.
Esto se agrava con las presiones por aumentos de salarios.
Un sector público con una productividad muy baja y sindicatos poderosos a los que cuesta mucho decir que no, hacen más complicado el reto de financiar servicios públicos como la educación y la salud.