Temen desastre si se desborda cañada Guajimía

Temen desastre si se desborda cañada Guajimía

La acumulación de basura en la cañada de Guajimía, en Santo Domingo Oeste, ha llegado a un nivel tal que ante cualquier aguacero podría desbordarse y provocar daños a los habitantes y las viviendas ubicadas a todo lo largo de ese afluente.

El gran temor de los residentes en las comunidades ubicadas a la orilla de la cañada, en sus más de seis kilómetros de extensión, es que con la llegada de la temporada de mayor lluvia tengan que lamentar nuevas muertes y destrucción de viviendas de humildes familias.

Desde el punto donde se origina la cañada, en los alrededores de Buenos Aire, de Herrera, grandes cantidades de basuras y escombros se mezclan con tierra y agua formando una masa que obstaculiza el drenaje pluvial.

La cañada Guajimía comienza en la comunidad de Santa Clara, en la carretera Herrera-Haina y desemboca en el río Haina, donde lanza una gran cantidad de desechos que, según entidades ecológicas, está causando daños a los peces.

En diversos puntos de la cañada, donde habitan numerosas personas, hay un olor a podredumbre, que sale del agua negra y el basurero y que sirve de criadero de alimañas.

En la cañada también se puede observar cómo caen desechos cloacales, pues las descargas de los sépticos de muchas viviendas tienen su destino final allí, lo que causa un foco de contaminación debido a que la busura ha estancado la corriente.

A la cañada de Guajimía se le unen en el trayecto seis cañadas más, entre ellas la de Ureña, la de El Café y la de Bayona, que en los días de lluvia han causado muertes y daños a residencias.

La cañada Guajimía fue encachada en el punto donde atraviesa la comunidad de Buenos Aire, mediante un proyecto de la institución denominada Plan Internacional y la Junta de Vecinos, pero allí también hay una gran acumulación de basura que ha originado el estancamiento de aguas negras.

En los demás puntos la cañada Guajimía esta llena de malezas y lodo, lo que se une a los desperdicios lanzados por los vecinos y otros escombros que son arrastrados por las lluvias desde los vecindarios que la circundan.

Los vecinos narran que todos los años, para el mes de mayo, la gente vive en un estado de zozobra, porque las casas se inundan cuando la cañada se desborda, pero que la situación se ha tornado más aguda con la acumulación de desperdicio.

La señor Julia Encarnación Mojica, quien ser nacida y criada en el entorno de la cañada, explicó que el pasado año hubo dos muertos arrastrados por la cañada.

«Mi abuelo Baldomero Mojica, que era el dueño de todos estos terrenos, mantenía siempre esta cañada limpia, con una brigada de hombres, porque el era alcalde, y el agua era cristalina, la tomábamos uso de la casa, pero ahora hay mucha basura y ya esa agua no corre», dijo.

«Aquí habían árboles, peces, y hasta flores habían en las orillas. Entonces, luego vinieron los invasores que se apoderaron de los terrenos y mire este asunto», agregó.

En el sector de Los Olivos, la cañada cobró tres víctimas el año pasado, para esta misma fecha, según contó el señor Negro Vargas, presidente de la Junta de Vecinos.

«Una señora cayó cuando estaba regada la cañada. El cuerpo no apareció, luego cayó un señor y lo encontraron en el río Haina», narró el señor Vargas.

Indicó que la otra víctima fue una niña de nueve año, que se ahogó al caer en el cauce.

«El problema es que aquí se juntan dos cañadas, que es la de Buenos Aire y la de Guajimía. Hemos ido donde el síndico, Francisco Peña, pero nada ha hecho», expresó.

Explicó que no sólo es con los aguaceros de mayo cuando se desborda la cañada sino ante cualquier lluvia de menor intensidad.

Para los vecinos de Los Olivos lo más urgente en estos momentos es la limpieza de la cañada para evitar el desbordamiento y corregir el problema de la insalubridad.

Manifestó que desde hace 20 años las autoridades están planificando el desalojo de las familias que están en mayor riesgo, pero nada se ha hecho.

Dijo que varias instituciones han hecho estudios para sanear la cañada y reubicar a las familias a otras zonas más aptas, pero considera que en lo que llega esa solución lo primero es limpiar para evitar una catástrofe por el desbordamiento.

«Hasta hace poco, la pasada semana, esto estaba llena de agua. Nosotros nos reunimos con el síndico, pero no nos hizo caso. El Proyecto Guajimía, que abarca El Indio, Buenos Aires, Ureña, está vigente, pero la solución inmediata es la limpieza, y ya no podemos contar con el síndico porque él está negativo», expresó.

En tanto, Celso Madé García, Presidente de la Junta de Vecinos de Buenos Aires, dijo que hace seis años se encachó un área de 400 metros, por iniciativa de Plan Internacional y la comunidad, pero las demás áreas están una situación crítica.

Madé García dijo que sólo en donde la cañada atraviesa la prolongación 27 de Febrero es que las autoridades realizan una limpieza periódica.

«Nosotros estamos rogando a Dios que no caíga una agua fuerte, si cae un aguacero toda esta zona se va inundar. Queremos llamar a las autoridades a que hagan la limpieza», expresó.

[b]EL PROYECTO[/b]

El pasado año la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) presentó un proyecto para el saneamiento de la cañada Guajimía, en el que intervendría el Gobierno dominicano, pero el plan al parecer ha quedado engavetado.

De acuerdo al documento presentado por la AFD, el proyecto se apoyaba en un estudio del Banco Mundial, realizado a solicitud de la Corporación de Acueductos y Alcantarillado de Santo Domingo.

«La AFD confirmó su disponibilidad de participar en el financiamiento del cubrimiento de dicha cañada, la construcción de redes separadas de aguas pluviales y aguas usadas, y de una estación de tratamiento de aguas», dice un informe de la Agencia disponible en su página de internet.

Agrega el informe que la reubicación de las familias desplazadas por estos trabajos estará a cargo del Gobierno dominicano y constituye una condición previa para la intervención de la AFD.

En febrero el Congreso aprobó un préstamo por US$83.5 millones que hará la Sociedad General de Banco de Canadá para el saneamiento de la cañada Guajimía, que incluye además la construcción de ocho mil viviendas en un área de 13.7 kilómetros cuadrados.

En el área habitan alrededor de 3,000 familias, según el estudio del Consorcio Auding-Isco, que fue entregado a la CAASD en el 2001.

Aún las autoridades no han dicho cuando arrancará la primera etapa del proyecto, que prevé el saneamiento de la cañada.