Telescopio

Telescopio

El “Gran Magreb” y Medio Oriente en llamas.-  Al ver rodar las cabezas de sus vecinos Zine el Abidine ben Alí, en Túnez, y Hosni Mubarak, en Egipto, los regímenes  del Magreb y Medio Oriente han lanzado tanques a las calles y plazas para aplastar las manifestaciones populares. Hasta Libia, que junto a Túnez, Marruecos, Argelia y Mauritania, forman el llamado “Gran Magreb”, que los africanos entienden “como lugar por donde se pone el sol”, ha escenificado protestas  esta semana contra el régimen de Moamar Gadafi. Anoche se contabilizaban en medio centenar los muertos en Libia.  Otros países sacudidos por las revueltas son Bahréin y Yemen, y en menor grado,  Marruecos, Sudán, Argelia, Irak, Irán, Yibuti y Jordania.

Libia.-  Es un país del norte de África. Comparte fronteras con Argelia al oeste, Níger y Chah al sur, Sudán al sureste y Egipto al este. Su extensión es de 1,759,540 kilómetros cuadrados y su población de  6,173,579 de habitantes. Su capital es Trípoli. Aunque su gobierno es presidido por el primer ministro  Baghdadi Mahmudi, el hombre con las riendas  es el coronel Moamar Gadafi, quien tiene 42 años en el poder, y es definido por los libios  como “Líder y Guía de la Revolución”. En estos momentos muchos piden la cabeza de Gadafi.

Bahréin y Yemen.-  El Reino de Bahréin es el país más pequeño del Golfo Pérsico en Asia. Es un archipiélago de 33 islas que comparte frontera con Qatar por el sur y el este, y con Arabia Saudita por el oeste y el noroeste. Su extensión territorial es de 678 kilómetros cuadrados  y su población de  698,585 personas. Su capital es Manama. Su primer ministro es Hamad bin Isa al Jalifa. En tanto, la República de Yemen está al sur de la Península de Arabia, rodeado por el mar Arábigo, el golfo de Adén y el mar Rojo. Comparte fronteras con Omán y Arabia Saudita. Yemen tiene 527,968 kilómetros cuadrados y su población es de 20,727,063 habitantes. Su capital se llama Saná. Ali Abdullah Saleh es el presidente y su primer ministro es Ali Muhammad Majawar. Libia, Bahréin y Yemen, al igual que otras naciones del “Gran Magreb” y Medio Oriente, tienen en común regímenes totalitarios, longevos y autoridades corruptas.  Estados Unidos y Europa  se mantienen vigilantes sobre las manifestaciones en estas regiones, ya que es una zona de grandes intereses económicos y geopolíticos.