Tecnificación producción de arroz aportará cosecha récord

Tecnificación producción de arroz aportará cosecha récord

La Tecnificación y modernización de la producción de arroz conducirá a una cosecha récord de 10.5 millones de quintales, con lo que podría superarse con casi 2 millones de quintales el consumo anual estimado en 8.6 millones, equivalentes a unos 720,000 quintales mensuales.

La superficie sembrada este año alcanzará 2.5 millones de tareas en los dos ciclos, con un estimado de 4.8 quintales de arroz blanco por tarea.

Eso significa que el país no sólo podría establecer un récord productivo, sino que también retomaría la autosuficiencia arrocera, interrumpida por efecto de fenómenos naturales el año pasado, pero que se había alcanzado en los tres años previos.

Hay que resaltar que el aumento logrado en la producción de arroz, alimento fundamental en la dieta de la población dominicana, es el resultado de un esfuerzo sistemático y coordinado de productores, autoridades, instituciones de apoyo y empresas, encaminado a la modernización tecnológica del cultivo, convirtiéndolo en uno de los renglones agrícolas de mayor contribución e influencia en los aspectos económicos, sociales y políticos del país.

Los rendimientos productivos han aumentado especialmente como resultado del uso de insumos y tecnologías modernas en el cultivo, lo cual ha cambiado notable y significativamente el perfil social y la condición económica de quienes en los campos dominicanos, se dedican a realizar esta noble y extraordinaria labor productiva.

El cultivo de arroz, hace unas cuantas décadas, se realizaba fundamentalmente con herramientas muy rudimentarias (palas, picos, machetes y arados tirados por fuerza humana y animal para preparar la tierra), con rendimientos por tarea muy bajos, poco impacto en la economía y en la sociedad dominicana.

En la actualidad, el productor de arroz es una persona a la que generalmente se le reconoce nivel social, económico y político en la comunidad, no sólo porque representa el alimento de mayor presencia en el hogar, sino porque realmente ha ido superándose y mejorando de manera sistemática e integral.

Los avances técnicos productivos, los datos e informaciones sobre producción, procesamiento, comercialización y consumo de arroz, fueron ofrecidos por representantes de este sector, en el transcurso de la realización de la Ruta del Arroz, organizada por el Comité de Ecoturismo de la JAD, celebrada como parte de las actividades locales del Año Internacional del Arroz.

La Ruta del Arroz constituyó un recorrido por la Estación Experimental Arrocera del Instituto de Investigaciones Agropecuarias y Forestales (IDIAF), la finca experimental de la empresa Prosequisa y las fincas de los productores arroceros Luis Rodríguez, Miguel de Moya y Oliverio Espaillat, quienes utilizan tecnología de punta para nivelar terrenos, reducir el consumo de insumos, sembrar mecánicamente, cosechar con cortadoras tradicionales y al granel.

Los avances técnicos en el cultivo de arroz comienzan con el uso de equipos sofisticados para roturar y nivelar los terrenos, siembra de semilla de alta calidad (fundamentalmente de las variedades Proseguisa 4, IDIAF 1 y Juma 57), trasplante mecanizado e incluso, siembra directa mediante el uso de aviones para sembrar y fertilizar, así como maquinarias especializadas para cortar el arroz maduro a granel y en forma convencional.

Luego de ver los avances técnicos y productivos aplicados por los productores de arroz en el Cibao Central, los participantes en la Agroruta visitaron la factoría de Font Gamundi, en Jeremías, La Vega. Esta factoría, con una inversión de 25 millones de dólares y capacidad de procesar un 12 % del consumo nacional de arroz, es una de las más grandes y modernas del Caribe y Latinoamérica.

En cada una de estas paradas, los participantes recibieron explicaciones e informaciones básicas relativas al desenvolvimiento del cultivo, buenas prácticas agrícolas, tecnología en uso y manejo poscosecha del producto, incluyendo medidas de control fitosanitario para controlar plagas y enfermedades, evitando contaminación del medio ambiente.

El objetivo de las Agrorutas de la Junta Agroempresarial, JAD, es promover, proyectar, revalorizar y conocer los esfuerzos que hacen los agricultores, en procura de mejorar la productividad, calidad y rentabilidad de la agricultura y la vida rural, su inserción competitiva en el proceso de globalización y apertura de los mercados; así como el uso sostenible de los recursos suelo y agua en la producción agropecuaria.

En la Ruta del Arroz participaron socios de la JAD de diferentes regiones, agroexportadores, agentes de comercialización en la Bolsa Agroempresarial, suplidores de tecnología, insumos y servicios, tours operadores, periodistas, diplomáticos, agregados comerciales y representantes de organismos de cooperación, nacionales y extranjeros.

La Agroruta del Arroz fue patrocinada y organizada por empresas e instituciones vinculadas a este sector, entre las que figuran: Fersán, Prosequisa, ADOFA, Cooparroz, Fenarroz, Agrodosa, IDIAF, JAD, SEA (Fomento Arrocero) y Asociación Padre Cavero, entre otras.

[b]Mejora perfil productor[/b]

Empezando con una mejora en el perfil social del productor, que ha fortalecido su visión y capacidad para manejar el cultivo, generalmente utilizando semilla mejorada en la siembra; aplicando insumos, maquinarias y equipos sofisticados de alto impacto en la producción como la nivelación con rayos láser, el cultivo del arroz en años recientes se ha convertido en una actividad rentable.

Es una actividad que prestigia y ayuda a mejorar el estatus económico y social de quienes la realizan, lo cual indica que este cultivo va mucho más allá de ser de subsistencia, pues como principal ingrediente alimenticio del pueblo dominicano, representa con dignidad y orgullo, el resultado del trabajo del hombre el campo.

En efecto, la producción de arroz alcanzó un volumen de 8,683,796 quintales durante el pasado año 2003, lo que vendido a nivel de finca al precio fijado por la Comisión Nacional de Política Arrocera de RD$1,700 el quintal, representa un valor de RD$14.8 millones.

Este valor no sólo puede ser aquilatado, percibido y entendido cada día en la mesa de los hogares dominicanos, sino también en la participación o aporte de la producción de arroz al producto interno bruto agropecuario, de aproximadamente un 12.5 %.

[b]La cosecha arrocera[/b]

Recientemente en el Cibao Central y en otras regiones del país se empezó la recolección de la cosecha de arroz de primavera, cuya entrada en el mercado nacional se espera que influya para que los precios del producto se reduzcan para los consumidores.

Sin embargo, el costo de producción se incrementó de manera extraordinaria, al pasar de RD$2,160.00 en el año 2002 a RD$4,550.00 al primer trimestre del presente año, lo que indiscutiblemente ha influido para que los precios al consumidor no hayan bajado sensiblemente.

Desde finales de noviembre hasta finales de marzo, en el país fueron sembradas aproximadamente 1,413,000 tareas de arroz, de las cuales se espera una cosecha, entre mayo y agosto, de 6,850,000 quintales, equivalente a un promedio de 4.8 quintales por tarea.

Una vez finalizada la cosecha del primer ciclo, una parte importante de los productores comienzan los preparativos para la segunda cosecha del año, la cual regularmente es menor en términos de superficie y de rendimiento.

En este segundo ciclo se cultivan (básicamente de retoño) aproximadamente 958,000 tareas, de las cuales se espera obtener una producción de aproximadamente 3.7 quintales, un promedio de 4.0 quintales por tarea.

La República Dominicana tiene nueve provincias en las que el arroz es uno de los principales cultivos agrícolas: La Vega, Duarte, Sánchez Ramírez, María Trinidad Sánchez, Monseñor Nouel, Valverde, Montecristi, Dajabón y San Juan de la Maguana.

Hay otras provincias que también producen arroz en menor cantidad, entre las que se encuentran: Santiago, Peravia, San José de Ocoa, Hato mayor, Elías Piña, Monte Plata, El Seibo y La Altagracia.

Se estima que la producción de arroz ofrece empleos directos a 64,000 personas e indirectos a 185,000 más, lo que significa que representa un factor clave como generador de puesto de trabajo y como fuente para la distribución del ingreso en la zona rural, ayudando a mejorar las condiciones de vida de la gente, o al menos mitigando la pobreza de muchas familias.

[b]Nuevas variedades[/b]

Los avances técnicos y productivos en el arroz, han contando con aliados en trabajos de investigación, generación, adaptación y validación de tecnología, desarrollando variedades locales que han respondido eficientemente a las necesidades de incrementar productividad, alto grado de tolerancia a enfermedades y plagas, a la vez que son de buena industrialización y reúnen propiedades culinarias.

En este trabajo han participado diferentes instituciones como Secretaría de Agricultura a través del Programa de Fomento Arrocero, a la cual se unió la Misión Técnica China en 1963, donde se han desarrollado variedades como Juma 57 y 58. El Instituto Superior de Agricultura (ISA), puso al servicio de productores otras variedades. Prosequisa, Prosedoca y otras empresas también han conseguido nuevas variedades propias.

Más recientemente, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias y Forestales (IDIAF), ha intensificado estos trabajos, generando nuevas variedades como la IDIAF 1, mientras continúa haciendo ensayos y evaluando alrededor de 50 líneas promisorias.

La aplicación de paquetes tecnológicos bien estructurados, unido a la siembra de estas nuevas variedades, ha tenido un impacto positivo en el aumento en la productividad, jugando un importante papel la nivelación de terreno con rayo láser, que mejora la eficiencia en el consumo de agua e insumos y reduce la contaminación, las prácticas culturales y aumenta los rendimientos.

El resultado de este trabajo ha sido fundamental y determinante: se ha aumentado sustancialmente la productividad por área, reduciendo la superficie destinada al cultivo y por cuatro años consecutivos (excepto el 2003 cuando las inundaciones afectaron grandes extensiones), el país ha logrado la autosuficiencia en la producción de arroz, dejando de importar este alimento para suplir la demanda local.