Susana Morillo ha partido

Susana Morillo ha partido

Es causa de pesar  para el periodismo dominicano, y en particular para el periódico  HOY, el fallecimiento ayer de doña Susana Morillo, cronista de larga carrera  y meritoria dedicación a la cobertura de actos sociales en Santo Domingo. Desde muy temprano, y tras su llegada desde San Pedro de Macorís, su ciudad natal, la risueña, cordial y entusiasta Susana se dedicó de modo elegante y festivo   a contar las  impresiones  que recogía como dinámica reportera  del mundo social. Sirvió muchos años en el colega Listín Diario y luego pasó a formar parte de la familia de este diario HOY donde, al igual que en su anterior lugar de trabajo, gozó del respeto y aprecio de sus colegas.

Por su temperamento y calidez doña Susana solía constituirse  en centro de la fraterna  atención de sus compañeras  y de las personalidades invitadas a los actos de la vida social, reconociéndosele en su justa importancia, pues el trabajo de informar con eficiencia y profesionalidad no debe faltar en ningún ámbito humano. Sus coloridas y  espléndidamente  subjetivas  descripciones  sobre lo que ocurría en salones de festejos, brindis y refrigerios, merecen un lugar en el registro de los tiempos. HOY, que es parte del duelo que trae su deceso, se solidariza  a su vez al dolor  de quienes  le sobreviven, y en particular al pesar que embarga  a la crónica social dominicana.

Palabras para hacerse sentir

La falta de comunicación o de interactividad entre gobernantes y gobernados no parece causada  por vocerías débiles o deficientes  aunque es cierto que la  avalancha de impresos y propaganda diversa a que recurre  el oficialismo día a día surte poco efecto al  llegar a una sociedad  llena de preocupaciones y vacía de certezas. Las autoridades no logran convencer a un buen número de ciudadanos  de que sus políticas son las que el momento exigen y de las que se podrían esperar los mejores  frutos.

Esto se debe en gran medida a  que el hombre que lleva la batuta  de la orquesta que es el Estado solo mira hacia atrás, hacia el público, para sonreir,  y eso no basta para que se sienta el peso de su liderazgo que debería  manifestarse  con  frecuentes declaraciones y respuestas a los voceros y hacedores de opinión pública. En tiempos tan difíciles, el país debe conocer día a día las ideas y propósitos, detalle  por  detalle, que mueven a su Presidente.