Sun Tzu y el arte de la guerra

Sun Tzu y el arte de la guerra

Es materia obligatoria en todos los institutos castrenses del mundo, incluyendo el Pentágono. Pero también lo es en los planes estratégicos de muchas empresas y en la administración y las ventas, donde todo depende de cómo vencer al oponente y tener éxito en un mercado cada vez más hostil y competitivo.

Los políticos lo usan también en sus campañas para llegar al poder así como para gobernar y enfrentar a sus enemigos.    

¿Qué dijo en esencia Sun Tzu alrededor del siglo V antes de Cristo? “El arte de la guerra se basa en el engaño. Por lo tanto cuando es capaz de atacar, ha de aparentar incapacidad; cuando las tropas se mueven, aparentar inactividad; si está cerca del enemigo, ha de hacerle creer que está lejos; si está lejos, aparentar que está cerca. Poner cebos para atraer al enemigo. Golpear al enemigo cuando está desordenado. Prepararse contra él cuando está seguro en todas partes. Evitarle durante un tiempo cuando es más fuerte. Si tu oponente tiene un temperamento colérico, intenta irritarle. Si es arrogante trata de fomentar su egoísmo. Si las tropas enemigas se hallan bien preparadas tras una reorganización, intenta desordenarlas. Si están unidas, siembra la distención en sus filas. Ataca al enemigo cuando no esté preparado y aparece cuando no te espera”. 

Aplicando esto, usted asegura la victoria y los siglos de guerra así lo confirman.

Muchos de mis lectores pensarán que ya vengo con lo mismo. O sea, criticar al Gobierno usando como referencia a Sun Tzu. Pero no es así en esta ocasión.

Como leo este ensayo con frecuencia y lo uso en mi estrategia de defensa o de ataque cuando tengo que enfrentar a todos aquellos que me acosan por vías legales e ilegales, llegué a la conclusión de que el presidente Leonel Fernández estaba haciendo exactamente lo mismo en su estrategia para continuar en el poder. O sea, usa constantemente los métodos descrito en el Arte de la Guerra de Sun Tzu.

Por ejemplo, el engaño. Leonel tiene a todo el mundo confundido sobre lo que hará respecto a su respostulación y jamás muestra sus cartas. Muchos hablan de que es imposible que se reelija pero otros lo dan como un hecho. Ataca cuando es el momento oportuno y cuando todos creen que está en retirada. Mueve sus tropas sigilosamente cuando aparenta inactividad, creando confusión y desaliento en los oponentes. Cuando está cerca de sus oponentes le hace creer que está lejos y cuando está lejos aparenta que está cerca, lo que tiene loco a Danilo y comparsa. Le pone cebos a sus oponentes para atraerlos y después los achicharra. Cuando el oponente aparenta estar bien preparado, trata de desordenar sus tropas metiendo cuñas que crean la distensión. Cuando las tropas del oponente buscan reorganizarse, intenta desordenarlas y frena su fortaleza.

Y si usted analiza cuidadosamente los resultados de la guerra interna en el PLD, nadie puede dudar de quién saldrá victorioso. Es tan así que los oponentes a Leonel parece que no han leído a Sun Tzu y siguen comiéndose el cebo y dejando que dispersen a sus tropas, bajo el supuesto de que la Virgen se le aparecerá para ayudarlos a ganar la guerra.

A Miguel le pasó lo mismo ya que creyó que sus tropas eran invencibles, pensó estar lejos del oponente cuando el oponente estaba sobre su cabeza, sobreactuó en el movimiento de sus tropas sin resguardar sus defensas y subestimó las tropas del oponente cuando ya lo tenían acorralado. Errores mortales en la filosofía de Sun Tzu.