Suicida provoca masacre de al menos 44 muertos en Argelia

Suicida provoca masacre de al menos 44 muertos en Argelia

ARGELIA. EFE. Un terrorista suicida provocó ayer una nueva masacre en Argelia con un coche bomba contra la Escuela Superior de la Gendarmería Nacional de Les Issers, en la Cabilia, que causó la muerte de al menos 42 civiles y dos gendarmes, además de 45 heridos.

Efe pudo comprobar en el lugar del atentado la magnitud de la explosión, que destruyó varias viviendas y comercios y causó graves daños en algunas casas situadas a más de cien metros de la zona donde estalló el coche bomba.

El suicida conducía un vehículo cuatro por cuatro que hizo explotar junto a la Escuela de Gendarmería en la carretera de entrada al pueblo de Les Issers a las 07.40 horas locales (06.40 GMT).

En ese momento, habitualmente una de las horas punta en Argelia, numerosos vecinos circulaban en sus vehículos a la entrada de la localidad, además de un autobús de pasajeros que hacía el trayecto entre Tizi-Ouzou y Orán.

Muchos jóvenes del pueblo que aguardaban en la puerta de la academia militar para solicitar su ingreso en la misma.

La deflagración se escuchó en varios kilómetros a la redonda. El muro de la Escuela de Gendarmería junto al cráter creado por la bomba quedó totalmente destruido al igual que una casa situada al otro lado de la carretera.

Ahmed, un joven que regenta una pequeña tienda de alimentación en el bajo de su vivienda,  vio como los cristales de su ventana saltaban en pedazos y algunos cascotes del techo caían en su habitación. “Fue horrible, creímos que íbamos a morir. Minutos después, cuando llegué al lugar del atentado, el espectáculo era espeluznante- varios coches quemados, decenas de cadáveres tirados en la carretera y pedazos de restos humanos diseminados por todas partes”, explicó.

Zoom

Mueren calcinados

Según los testigos, una familia con un bebé de pocos meses, que entraba al pueblo en ese momento en su coche, quedó calcinada al incendiarse el vehículo tras la explosión.

Un vecino, que había acompañado a su hijo a inscribirse en el concurso de reclutamiento convocado por la Gendarmería y quedó de esperarlo en la terraza de un café a la entrada del pueblo, tuvo que presenciar cómo la explosión acababa con su vida.

Horas después, el hombre todavía permanecía inmóvil en el café rodeado de varios amigos que intentaban arroparle y sin poder articular palabra.

El último balance oficial del atentado ofrecido por el Ministerio del Interior cifró las víctimas en un gendarme y 42 civiles muertos y 45 heridos, entre ellos 32 civiles y 13 miembros de la Gendarmería, un cuerpo de carácter militar.