Sugieren enviar a La Victoria acusados de matar Arlene Pérez

Sugieren enviar a La Victoria acusados de matar Arlene Pérez

La Fiscalía del Distrito Nacional sugirió ayer que los integrantes de la patrulla policial sometida a la justicia por la muerte de la joven Arlene Cinthia Pérez Simsar, el pasado 8 de enero en Cuesta Brava, Arroyo Hondo, sean enviados a la cárcel de La Victoria.

El fiscal Máximo Aristy Caraballo hace la sugerencia en la acusación contra el sargento mayor Pablo Valdez Pérez, el sargento César Troncoso Encarnación, y los cabos Wilson Aquino García y Nandy Beltré Espinosa. El documento fue enviado a la jueza coordinadora de los Juzgados de Instrucción, Doris Pujols Ortiz.

Los agentes se encuentran detenidos en la cárcel del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva hasta que un juez de instrucción sea apoderado.

En tanto, los familiares de la joven se constituyeron en parte civil en contra del Estado, los agentes del cuerpo del orden que participaron en el crimen y contra cualquier persona que resulte implicada en el caso durante las investigaciones.

Los agentes policiales fueron sometidos a la justicia, luego de que una comisión investigadora de alto nivel determinara que existen indicios que comprometen su responsabilidad penal.

Asimismo, se recomendó no tomar ninguna acción contra el capitán Francisco Antonio Portes Milanés, los sargentos mayores Rafael Alexander Marte Santos, Pablo Marino García y el raso Armando Ogando Rojas, por no haber incurrido en ningún tipo de violación.

En el expediente se hace constar además que el señor Pedro Alfredo Rodríguez Jiménez, quien reside en el edificio 2, apartamento B, del referido sector, al observar un movimiento extraño, llamó al número de emergencia 911 y al otro día se enteró de que en la misma zona fue muerta de un disparo por una patrulla policial la joven Pérez Simsar.

La joven, de 25 años, fue muerta en el interior del carro Honda Civic, placa A 342705, cuando se encontraba acompañada de su novio Juan José Herasme Alfonso, en la calle Madre Teresa de Calcuta, en Arroyo Hondo.

Según el expediente, el disparo hecho por el cabo Beltré Espinosa fue el que le ocasionó la muerte a la joven.

Agrega que el argento mayor Valdez Pérez, quien encabezaba la patrulla, no tomó las medidas para evitar la tragedia, permitiendo que dispararan, aún cuando sus vidas no corrían peligro.

La Fiscalía sostiene que resulta difícil entender que estando estacionado el vehículo en que se encontraba la señorita Pérez Simsar y su acompañante en una vía sin salida, pretenda la patrulla dramatizar los hechos señalando que se le estacionaron paralelamente, cuando lo lógico es que le cierren el paso parándose detrás, situación ésta que hubiese evitado la supuesta «reversa», intentada por el conductor del carro que según los agentes fue lo que dio lugar al tiroteo.

Entre los policías, el sargento Troncoso Encarnación manifestó que no había disparado, sin embargo, los investigadores determinaron que en el dorso de sus manos aparecen residuos de pólvora, lo mismo que su arma de reglamento presenta indicios de haber sido disparada después de su última limpieza.