Sugiere que la política cambiaria sea más flexible

Sugiere que la política cambiaria sea más flexible

El economista Carlos Gratereaux Hernández hizo cuestionamientos a la literatura nacional sobre el tipo de cambio y abogó por una mayor flexibilidad de la política cambiaria, tomando en cuenta objetivos de inflación y costos de mantener una política monetaria no óptima.

Al participar en un panel organizado por la Dirección de Análisis Económico, Industrial y Comercial del Ministerio de Industria y Comercio, Gratereaux Hernández señaló que según la literatura nacional, el tipo de cambio real en la República Dominicana se encuentra ligeramente subvalorado, por lo que se requeriría una apreciación real para retornar a su nivel de equilibrio de largo plazo, pero cuestionó esos resultados.

Por el contrario, consideró que al último trimestre de 2012, el tipo de cambio real se encontraba sobrevaluado en más de un 20%.

Explicó que esta condición se presenta en todo el periodo analizado (salvo 2003-2004), lo cual, “al parecer, es una condición estructural de la economía dominicana”.

Consideró que “esto implica una asignación de recursos no óptima, uno de tantos factores que afectan la competitividad externa”.

Planteó que el comportamiento del tipo de cambio real podría ser uno de los tantos factores que afectan la competitividad externa de la economía dominicana.

Entre los factores que inciden en el mercado cambiario, explicó que los términos de intercambio son la variable que juega un rol más importante en la explicación de las variaciones en el tipo de cambio real, seguida por las remesas familiares y el diferencial de tasas de interés real.

El economista explicó que la metodología BEER ha sido aplicada recientemente para el caso de la República Dominicana por Vásquez-Ruiz y Rivas (2012 y 2013). Esa metodología es “una extensión de la teoría de la paridad no cubierta de tasas de interés, la cual implica la estimación de un modelo econométrico en forma reducida). Explicó que “en la versión original de su conocida propuesta metodológica, Clark & MacDonald (1998) la incluyen como determinantes del tipo de cambio real.