Suben tensiones en frontera Ecuador y Colombia

Suben tensiones en frontera Ecuador y Colombia

Por Fernando Arroyo León
Quito, 31 ene (EFE).- Ecuador está a punto de perder la paciencia ante las reiteradas violaciones de su espacio aéreo por parte de aeronaves militares de Colombia, que persiguen a guerrilleros en la zona fronteriza.

   La Cancillería en Quito presentó anoche una «enérgica protesta» al Gobierno de Bogotá por la entrada en el espacio aéreo nacional, el pasado sábado, de tres helicópteros «Black Hawck» y dos avionetas de las fuerzas militares de Colombia, en el sector de La Bermeja, en la provincia ecuatoriana de Sucumbíos (noreste).

   Oficiales de ambos ejércitos se reunieron el lunes en el puente limítrofe del Río San Miguel, que separa Sucumbíos y el conflictivo departamento colombiano de Putumayo, para analizar el incidente.

   Los militares ecuatorianos entregaron a los colombianos las pruebas, que aseguran son «irrefutables», sobre la violación del espacio aéreo nacional, entre las que incluyeron vídeos y numerosos casquillos de bala disparados desde las aeronaves vecinas en territorio de Ecuador.

   Los jefes militares colombianos se retiraron de esa reunión sin dar mayores detalles del suceso, mientras que los de Ecuador ratificaron que harán respetar la soberanía nacional.

   En Quito, el ministro de Defensa, Osvaldo Jarrín, manifestó su preocupación y malestar por el incidente del sábado, el tercero del mismo tipo registrado en menos de cuatro meses.

   El ministro pidió a Colombia que aplique las Cartillas de Procedimientos de Seguridad acordadas entre las fuerzas militares de ambos países y que fueron revisadas en enero pasado durante una reunión con su colega colombiano, Camilo Ospina, en Bogotá.

   La Cartilla de Procedimientos es un convenio establecido entre los dos ejércitos para que no haya malos entendidos ni conflictos de ninguna naturaleza.

   Después de esa cita, los temas de seguridad quedaron claros para ambas partes, añadió Jarrín, pero lamentó que nuevamente se presente un incidente que pone en peligro la soberanía nacional y a la población ecuatoriana.

   En opinión del ministro, ese tipo de hechos aumenta el peligro de que, por error, se produzcan muertos ecuatorianos o eventuales incidentes entre militares de ambos países.

   Esa posibilidad «existe y puede darse en cualquier momento», remarcó Jarrín e insistió en que las Fuerzas Armadas ecuatorianas están «agotando los últimos recursos de la persuasión, apelando a la seriedad» de Colombia, para evitar ese tipo de incidentes.

   «Dios no quiera» que haya un ecuatoriano muerto, porque entonces las relaciones con Colombia podrían verse afectadas de forma grave, advirtió Jarrín, tras insistir en que Ecuador «no puede tolerar este tipo de situaciones».

   La televisión de Ecuador difundió algunos vídeos sobre la violación del espacio aéreo por parte de la aviación colombiana en los que se puede observar a helicópteros artillados que disparan cohetes desde zonas supuestamente ecuatorianas.

   Asimismo, en las imágenes se observan los numerosos casquillos o vainas de balas que cayeron desde las aeronaves colombianas en zonas ecuatorianas.

   «El momento en que hay fuego de ametralladoras hay la posibilidad de que, involuntariamente y en cualquier momento, haya la pérdida de una vida humana, que sería lo más lamentable y eso agravaría enormemente la situación», subrayó Jarrín.

   Asimismo, insistió en que, de momento, los militares ecuatorianos han actuado de forma «prudente» y han aplicado fielmente la cartilla de seguridad, aunque insistió en que Colombia debería tener más cuidado y respetar la soberanía nacional.

   La frontera «es una zona de precaución, sensible, y tiene que estar considerada como un área restringida o con limitaciones para el desarrollo de las operaciones militares», apostilló el ministro ecuatoriano, quien espera que Colombia reconozca su imprudencia y ponga fin a ese tipo de incidentes.

   Ecuador ha ratificado que no se involucrará en el conflicto colombiano y ha advertido que protegerá su soberanía y a su población frente a cualquier amenaza externa. EFE