Sin embargo, algo se mueve

Sin embargo, algo se mueve

A pesar de la generalizada percepción de que en términos políticos aquí nada cambia, del laberinto en que se encuentra el PRD y del aparente inmovilismo en el PLD, algunos hechos acaecidos la semana pasada podrían estar indicando que algo se mueve en esta sociedad. De igual manera, a pesar de los recelos, sin muchos ruidos, algunos sectores de la oposición política comienzan a hacer conciencia de la necesidad de la acción conjunta alrededor de temas en los que existen coincidencias.

También, los contundentes resultados de la Primera Encuesta Nacional de Inmigrantes, publicada por el Gobierno y que fuera dirigida por el prestigioso sociólogo Frank Báez Evertz, ponen en su justa dimensión la cantidad de nacionales haitianos residentes en nuestro país. Los datos arrojados por esa encuesta deberán contribuir a cambiar actitudes y comportamiento ante ese  tema para enfrentarlo  con los niveles de objetividad y racionalidad que este amerita.

En estos días, otra encuesta política de la Gallup arroja datos que podrían estar gravitando sobre algunas acciones y posiciones de determinados dirigentes de las principales corrientes de los principales partidos del país, en términos electorales: el PRD y el PLD. Los datos arrojados por la referida encuesta dan  cuenta de la tendencia hacia un redimensionamiento de los liderazgos que han predominado en esos partidos en casi dos décadas y la emergencia de figuras que aparecen con mayores niveles de aceptación que los viejos liderazgos.

En el caso del PRD, los datos que arroja esa encuesta es una caída libre del nivel de simpatía hacia ese partido y que Luis Abinader aparece con mayores niveles de aceptación que Hipólito Mejía y Miguel Vargas. Esos datos podrían haber sido factores que influirían en que se produjese el encuentro entre esas dos figuras. Hayan o no influido, la reunión en sí misma y el dato del significativo nivel de aceptación de Abinader, podrían ser indicadores de que estarían despuntando nuevos reagrupamientos en ese partido y una subjetividad que podrían sacarlo del laberinto.

También, en la referida semana comenzó a circular un documento contra Gustavo Montalvo, ministro de la Presidencia. Ese documento, a pesar su contenido calculadamente propio de un pasquín, bien podría ser atribuido a uno de los grupos que abierta y solapadamente adversan la facción y el gobierno de Danilo Medina. Además de referirse a Montalvo, hace referencia a otros dirigentes históricamente cercanos a Medina, cuidándose de cargar contra este último porque aunque le adversan, evitan una ruptura con él para conservar la protección que por acción u omisión éste les ha prodigado.

En discurrir del texto, quienes hicieron circular esa suerte de pasquín dejan claramente establecida su afiliación al grupo del disminuido ex presidente Fernández, según la encuesta, por lo cual ese grupo recurre a un arma que en esta coyuntura de inevitable emergencia de otro liderazgo, podría indicar que en ese partido se está en la antesala de la noche de los cuchillos largos, sólo evitable por la intervención de sus principales jefes/facciones.

Vivimos la época de los sobresaltos, de los cambios imprevistos en el conocimiento, en el comportamiento político y social. No hay razón para pensar que somos la excepción.