Sharapova gana el abierto
de tenis de Australia 2008

Sharapova gana el abierto<BR>de tenis de Australia 2008

MELBOURNE, Australia,  AFP. La rusa Maria Sharapova demostró que había vuelto a la cima del tenis mundial al ganar por primera vez el Abierto de tenis de Australia, este sábado en Melbourne.   La rusa, que ahora luce tres ‘grandes’ en su palmarés con Wimbledon (2004) y el US Open (2006), dominó a la serbia Ana Ivanovic (7-5, 6-3) en una final que no despertó el entusiasmo del público.

   Sharapova, de 20 años, vivió un difícil año 2007 a causa de una lesión en el hombro, pero también por un drama que afectó a su entorno, la muerte de la madre de su entrenador Michael Joyce, víctima de un cáncer.

   «A mediados del año pasado, tenía muchos pensamientos negativos. No estaba motivada porque el tenis no me parecía importante en ese momento», dijo la campeona, que dedicó su victoria a su amiga desaparecida.

   La rusa, instalada en Estados Unidos desde la infancia, tuvo resultados irregulares: una final en Australia (perdida 6-1, 6-2 contra Serena Williams), una semifinal en Roland Garros, pero también un lamentable fracaso en la tercera ronda del US Open, donde defendía título.

Sharapova, que abandonó el Top 5 por primera vez en tres años, inició su retorno al primer plano en el Masters, en noviembre en Madrid. Invitada gracias a la baja de Venus Williams, llegó hasta la final, donde freció una encarnizada resistencia ante la número uno mundial Justine Henin (5-7, 7-5, 6-3).

A pesar de la derrota, todo el mundo comprendió que sería una de las principales rivales de la belga en el Abierto de Australia.

Impresión confirmada en las primeras rondas de un cuadro particularmente difícil, del que salió sin perder un set. «El más duro que nunca tuve en Grand Slam», dijo.    En su segundo partido, la rusa barrió a la ex número uno mundial Lindsay Davenport, que había ganado 19 de sus 20 partidos en su vuelta a la competición después de dar a luz a su primer hijo.    Al ser solamente quinta cabeza de serie, Sharapova tuvo que enfrentarse en cuartos de final con Henin, que no había perdido un partido desde hacía seis meses, pero que nada pudo hacer frente a la potencia del servicio y de la derecha de la rusa.

Esas mismas armas marcaron la diferencia en la final contra Ana Ivanovic, aunque Sharapova sacó mejor que este sábado en el calor del verano austral (35ºC).

En realidad, se puede decir que quien jugó menos mal ganó un partido donde los errores fueron más numerosos que los puntos ganadores (48 a 33).

Sin embargo, contrariamente a lo ocurrido en su primera final, el año pasado en Roland Garros contra Henin (6-1, 6-2), Ivanovic controló perfectamente sus nervios.

Fue incluso quien mejor comenzó el partido, encontrándose a dos puntos del primer set con 5-4.