Se reanuda el juicio de Saddam Hussein, sin él y en medio de la confusión

Se reanuda el juicio de Saddam Hussein, sin él y en medio de la confusión

Por Jay Deshmukh
BAGDAD (AFP) – La novena audiencia del juicio de Saddam Hussein se ha desarrollado el miércoles en ausencia del dictador derrocado y de los abogados defensores para intentar desenredar la maraña judicial que lo empantana mientras, en Bagdad, morían al menos cinco personas en diversos atentados.

   En Washington, el presidente de Estados Unidos, Georges W. Bush, declaró en su discurso anual sobre el estado de la Unión que las tropas norteamericanas permanecerán en Irak hasta la victoria, para evitar que la red terrorista Al Qaida tome el control del país.

   Después de tres horas de espera, el juicio de Saddam Hussein se reanudó con una breve sesión a puerta cerrada por decisión del juez Rauf Rachid Abdel Rahman y con el propósito de buscar una salida al laberinto en el que está entrando la tramitación judicial.

   De hecho, los abogados optaron por boicotear el tribunal hasta que sea revocado el juez y la mayor parte de los acusados hicieron otro tanto al miércoles al no personarse.

   Pese a que la credibilidad de la Corte se erosiona a medida que transcurren las semanas, el juez ha decidido continuar el juicio aunque sea en ausencia de los principales acusados y de sus abogados.

   Saddam Hussein y sus siete co-acusados son juzgados por la matanza de 148 campesinos chiítas de Dujail, al norte de Bagdad, como respuesta a un ataque al cortejo presidencial en 1982. Podrían ser condenados a la pena de muerte.

   Los cuatro principales acusados, entre los que figuran Saddam Hussein, su hermanastro Barzan al Tikriti y el ex vicepresidente Taha Yasin Ramadan, no asistieron el miércoles a la Corte.

   En el banquillo de los acusados, había únicamente tres ex responsables del partido Baas para la región de Dujail.

   Cinco testigos han relatado lo que han vivido, junto con sus familiares, durante la represión que soportó Dujail después del atentado de 1982.

   La audiencia transcurrió en una atmósfera surrealista con testigos que no se dejaban ver, parapetados tras una cortina beige, y que hablaban con voz de ultratumba, deformada técnicamente para protegerlos, en una sala prácticamente vacía.

   El juicio proseguirá el jueves.

   El miércoles no se ha salvado de los ataques cotidianos que golpean a Irak.

   Al menos seis iraquíes murieron y más de 70 resultaron heridos en varios atentados registrados en Bagdad y al noreste de la capital.

   El ataque más sangriento fue cometido en el barrio popular de Al Yadida (sur de Bagdad), donde un kamikaze que llevaba un cinturón de explosivos lo hizo estallar en medio de una multitud de jornaleros, según una fuente del ministerio del Interior. En el atentado perdieron la vida tres personas y al menos unas 60 resultaron heridas.

   El presidente George W. Bush, aseguró el martes que las fuerzas de la coalición, encabezada por Estados Unidos, están ganando la guerra y descartó una retirada precipitada de las tropas norteamericanas.

   «Una brutal retirada de nuestras tropas de Irak sería abandonar a nuestros aliados iraquíes a la muerte y la cárcel… daría el poder a gente como Bin Laden y Zarqaui en un país estratégico… y dejaría en evidencia que la palabra de Estados Unidos vale poca cosa», añadió.

   Entretanto, aumenta la preocupación en Alemania a raíz del ultimátum de 72 horas que dieron los secuestradores de los dos ingenieros René Braaunlich y Thomas Nitzschke, capturados el 24 de enero en Irak. Están amenazados de muerte si el gobierno alemán rechaza romper su relación con Bagdad.

   El vídeo que contiene el ultimátum fue difundido por la televisión pública alemana (ZDF). Al parecer está fechado el domingo, por lo que podría expirar este miércoles.