¿Se querrán en verdad las cuatro hermanas?

¿Se querrán en verdad las cuatro hermanas?

POR FRANCIS MESA
Que cuatro hermanas se junten para velar el cuerpo de su madre, o que luego intenten repartirse, como si de un mercado de pulgas se tratara, tampoco. Lo inusual es que, siendo ya todas adultas, desconozcan detalles una de las otras que desdice mucho de su relación filiar.

Una suerte de comedia dramática es lo que nos presenta el teatro Las Máscaras, bajo la dirección de Germana Quintana, con la obra “Nosotras que nos queremos tanto”, basada en los textos de M. Falabella.

Situaciones hilarantes y de mucho dramatismo se dejan sentir en los aproximados 50 minutos de la puesta en escena. Aunque el público tiene muchos momentos para desternillarse de la risa, también llegan momentos de mucha reflexión y en esto es que radica la riqueza de esta obra.

Ellas son hermanas, debieron quererse por aquello de que “la sangre pesa más que el agua”, pero las vemos tirarse “los trapitos al sol” y no las imaginamos de niñas guardándose los secretos para que papá y mamá no regañen a la hermanita.

Cuatro actrices dan vida a los personajes: Patricia Muñóz, Marisol Marión Landáis, Dolly Martínez y Grace Moore no están inventando nada, porque muchas veces hemos visto historias similares, sólo que sus actuaciones, en particular porque cada una se destaca en su rol determinado, con mucho profesionalismo.

ASPECTOS SOCIALES

El teatro se ha convertido “por los siglos de los siglos”, en uno de los medios más eficaces para discutir los problemas sociales. Unas inclinaciones sexuales que resultan muy dudosas; un matrimonio que aparenta ser perfecto, pero que no lo es; la renuncia a una vida de esclavitud, para un mundo libre y una búsqueda de la espiritualidad se conjugan en esta obra.

Otra apuesta de Quintana por un tipo de teatro que le ha dado resultados y que, al parecer, no piensa abandonar, muy al contrario, lo cultiva con los años, logrando justamente lo que se propone, el respaldo y reconocimiento por su trabajo.