Santo Domingo 2010, Capital Americana de la basura

Santo Domingo 2010, Capital Americana de la basura

La ciudad de Santo Domingo fue declarada capital americana de la cultura para el año 2010  por la UNESCO.  Sin embargo, debido al estado de abandono y deterioro a que ha sido sometida por el señor Roberto Emérito Salcedo, alcalde de la misma, el apelativo indicado es “de la basura”.  No hay calle, barrio, reparto o urbanización que no tenga apilada una cantidad enorme de desperdicios que se traducen en el hábitat de  moscas, mosquitos, cucarachas y demás alimañas rastreras, sin incluir por supuesto a los perros realengos o “viralatas”.

Entonces, los ciudadanos se preguntan ¿Por qué este reconocido farandulero televisivo se empeñó en candidatearse de nuevo? Estamos, sin lugar a dudas, arropados por miles de toneladas de basura, muchas veces hedionda y putrefacta y nuestro alcalde, en lugar de enfrentar estos males, se dedica a su deporte favorito: el golf.

El problema de la basura podemos calificarlo de endémico, ya que hasta ahora, después de la desaparición del “Perínclito de San Cristóbal”, ningún síndico o alcalde ha podido manejar de una manera fructífera, la eliminación de los desechos sólidos.  En Europa, ciudades más pequeñas, pero con eficientes ediles al frente de los ayuntamientos, manejan de manera científica la eliminación de los diferentes tipos de desechos.  Así, hay un depósito que dice VIDRIO, donde se depositan las botellas y demás utensilios hechos de vidrio; PAPEL, ahí se depositan los periódicos, revistas, cartones y envolturas. PLASTICO, aquí se depositan las botellas de ese material, bolsas, tarros, plásticos y vasos desechables; METAL, latas, piezas de vehículos; TOXICOS, en algunas ciudades ha aparecido este nuevo dispositivo, destinado a recibir elementos peligrosos y no degradables como son las pilas de linterna, baterías y material radioactivo.

¿Cuales son las ventajas de este ordenamiento para la basura?  El reciclaje de todos estos elementos que vuelven a adquirir un valor muy apreciado, ya que tiene un doble propósito: Al volverse a utilizar, se evita la contaminación ambiental en las carreteras, montes, fincas, ríos, arroyos, canales y, en las ciudades, obstrucción de desagües y filtrantes. Además, permite el ordenamiento de algo, que teniendo valor no se le había dado importancia.  Reciclar papel, plásticos, latas de aluminio y otros elementos, significan obtener ganancias de este tipo de actividad.

Si lo que está ocurriendo en Santo Domingo y otras ciudades del interior pasase en un país civilizado, las autoridades edilicias encabezadas por el Alcalde, se verían obligados a renunciar de manera vergonzante.  Lástima que este pueblo sea tan noble y mantenga tan orondo a este personaje que ni que le dieran el alto honor a su ciudad de “Capital de la Cultura Americana en 2010”, merezca que la llamen “Capital de la Basura Americana”, pero no sólo en el 2010, sino durante toda la gestión de los que abandonaron el principio boschista de “servir al partido para servir al pueblo”.