Santiago: participación social en planificación estratégica

Santiago: participación social en planificación estratégica

En Santiago la participación social en planificación estratégica territorial es signo de identidad. Un enfoque que a nuestro parecer, debiera consolidarse y dar un giro para bien en esta tercera década del Siglo XXI. Los planes estratégicos auténticos crean “estrategias” porque cuentan con actores “estratégicos” que las hacen posible. Para el Centro Iberoamericano de Desarrollo Estratégico Urbano (CIDEU), un “actor estratégico” es aquel “estratega” que asume la visión que se concerte en una sociedad, pero también lo es quien se transforma en un duro adversario. Ambos tienen cabida.

Todos deben participar e involucrarse activamente. Esta es la ideología que nos moverá en la formulación del nuevo Plan Estratégico Santiago 2030.

Si se planifica estratégicamente un territorio es porque se convoca la masa crítica de una sociedad a pensar el futuro. No se necesitan solo coristas y compinches, sino por el contrario se gestiona el disenso, se procesa el conflicto y las contradicciones por un mejor destino de la ciudad, provincia, región o país. El que planifica estratégicamente asume la crisis como una oportunidad para avanzar; crea los espacios con pasos institucionalizados de diálogo en la búsqueda de una direccionalidad compartida.

Son cinco los espacios creados por el Consejo para el Desarrollo Estratégico (CDES) para fomentar participación. Primero, las Asambleas del CDES son expresión de involucramiento que valida propuestas de los 75 socios titulares de este organismo. Segundo, la Junta de Directores del CDES, cuerpo de conducción que aprueba las orientaciones generales. Tercero, las Comisiones Técnicas que son organismos institucionales formados por más de 245 organizaciones públicas, privadas o de la sociedad civil, que analizan los problemas y pactan un enfoque expresado en visiones, estrategias, proyectos y acciones inmediatas de ganancia rápida.

El cuarto espacio de participación lo constituyen los Coloquios Estratégicos Barriales, donde dirigentes comunitarios, aportan sus visiones sobre el territorio y el necesario qué hacer para transformarlo. El quinto espacio es el legislativo, donde los 41 regidores, reciben un informe y una propuesta de Ordenanza Municipal con visión, estrategias y proyectos que hacen del Plan Estratégico de Santiago, la Agenda Oficial de Desarrollo.

La planificación estratégica es una de las esencias de la arquitectura institucional de Santiago. Para el sociólogo francés Alan Touraine, “no hay democracia sin la voluntad por parte de la mayoría, de ejercer el poder, al menos indirectamente. Sin el deseo de hacerse oír y de ser parte de las decisiones que afectan su vida”. Participación es conciencia ciudadana, una exigencia de corresponsabilidad y empoderamiento comunitario. Participación no es tan sólo un encuentro de expertos y peritos. Menos aun, un concilio de “guruses” para adivinar el destino en bola de cristal. Participación es un libérrimo ejercicio de ciudadanía a favor de su propio desarrollo.

La cantidad de estudios que tenemos en Santiago facilitará el proceso al 2030. Habremos de culminar logrando que Santiago sea el único territorio de Centroamérica, con tres planes estratégicos subsecuentes con decenas de proyectos estructurantes ejecutados o en proceso. Pero, también con una seria reflexión crítica y autocrítica de los errores y retrasos acaecidos.