Sangre en la escena política

Sangre en la escena política

La muerte a balazos del ex rector de la UASD Mateo Aquino Febrillet, y las heridas a por lo menos otras dos personas en medio de una discusión por motivaciones políticas, es un suceso que consterna a la sociedad dominicana porque tiñe de sangre el activismo propio de la campaña que debe desembocar en las complejas elecciones de mayo. Aquino Febrillet, aspirante a senador por San Cristóbal por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), fue impactado por disparos cuando intercedía en una discusión entre dos aspirantes a diputados, también del PRM. A la hora de escribir sobre este tema no se tenían a la mano mayores detalles sobre las circunstancias del incidente.

Aquino Febrillet, que era un reconocido pacifista y de una vida familiar encomiable, fue rector de la UASD desde el primero de marzo del 2011 hasta el 27 de febrero de 2014. Durante 35 años ininterrumpidos ejerció la docencia y desempeñó funciones administrativas en la universidad estatal. Las autoridades tienen en este lamentable suceso el reto de encontrar toda la verdad y determinar responsabilidades para que la Justicia haga su papel. Hay que trabajar con tesón para bajar las tensiones que han estado caracterizando el desarrollo del proceso electoral. En esta ruta crítica hacia las votaciones hay que procurar por todos los medios que marchemos sin sin sobresaltos en pos de los objetivos de nuestra democracia.

Persistencia del crimen ecológico

La preservación de la calidad del ambiente en este país sería solo un mito, un buen deseo, si las autoridades correspondientes persisten en hacerse de la vista gorda ante los pasivos ambientales que dejan ciertas actividades humanas. Por esa actitud, con más apariencia de complicidad que de indiferencia, los depredadores continúan extrayendo materiales del río Yásica, causando perjuicios al turismo y a los ecosistemas que están bajo la influencia de esta fuente de agua y vida.

La Asociación de Desarrollo de Cabarete (Adeca), ha manifestado indignación y alarma porque nadie ha hecho caso a las reiteradas denuncias por las excavaciones que se practican a plena luz del día y a la vista de todo el mundo. Cada día es más necesario cuidar el ambiente, pero cada día se reincide en crímenes ecológicos como este.