Salud mental ¿Incapacidad o indiferencia?

Salud mental ¿Incapacidad o indiferencia?

La información, no oficial, de que se pretende cerrar el  hospital psiquiátrico Padre Billini, ubicado en el kilómetro 28 de la autopista Duarte, de ser cierta, refleja una de dos: incapacidad o indiferencia de parte de las autoridades.

Los enfermos mentales, por tradición en nuestro país son los verdaderos olvidados del mundo. Según datos registrados,  República Dominicana cuenta con apenas dos médicos siquiatras por cada cien mil habitantes y si a esto se le agrega la indiferencia de parte de las autoridades, los efectos secundarios que acarrea este déficit, se multiplica por tres.

Muy pocos de los directores que han pasado por el referido hospital han aplicado a sus asignaciones el juramento hipocrático.  Al contrario, algunos  han sido los auspiciadores de esta idea, la de cerrar este centro de salud mental cuyo paso le ha servido a ciertos galenos para sacar beneficio propio.

Contadas son las ocasiones, si es que la habido, en que las autoridades de turno, el propio secretario de Salud, haya manifestado su interés en poner a funcionar de manera real y efectiva este hospital cuyos pacientes,  en su mayoría,  son olvidados hasta por sus propios familiares.

Aproximadamente, el tres por ciento de la clase médica dominicana, se dedica a la salud mental.  El desinterés por esta especialidad es una realidad pero la indiferencia hacia estos enfermos es una vergüenza.

Ni siquiera los políticos en campaña, quienes apelan a todo por conquistar votos, se recuerdan de estos olvidados del mundo.

En lugar de proponer el cierre de este hospital, los ingeniosos galenos que lo están auspiciando, ya no en voz baja, deberían aunar esfuerzos para sacar hacia adelante este hospital y destacarse por la labor realizada y no por hacer desaparecer  este centro de salud mental para levantar allí, como se rumora, algo que llene los bolsillos a los que proponen tan flamante iniciativa.