Sally y Eduardo unen sus vidas por amor

Sally y Eduardo unen sus vidas por amor

Llenos de felicidad y con la convicción de que su amor perdurará por siempre, Sally Bogaert Morel  y Eduardo Montandon Nicasio, unieron sus vidas ante Dios y los hombres, en una emotiva ceremonia religiosa realizada en la iglesia San Judas Tadeo, donde la novia llegó en un carro antiguo del año 1927. Los padres de la desposada son Cesarina Morel de Graf y Alberto Bogaert Reyes, mientras los progenitores del novio son Elba Nicasio Calcagño y Julio Montandon Goicochea.

La madrina del enlace fue Elba Nicasio Calcagño, madre del novio y el padrino Peter Graf, esposo de la madre de la novia.

El cortejo nupcial estuvo integrado por Bárbara Bogaert, Yissel Brugal, Cristina Alba de Bogaert y los niños Alberto Bogaert, María Amelia y María Paula Méndez.

La novia lució un diseño San Patrick confeccionado en finas sedas color marfil, bordado en tonos beige a juego con una capa de tul trabajada en canutillos y lentejuelas, en combinación con el velo, exclusivo de Novella y un ramo compuesto por lirios blancos y verdes.

En la decoración del Salón La Logia I, donde se ofreció la recepción, predominó el color verde manzana y dorado en la mantelería y rosas ecuatorianas amarillas, rosadas y naranja, así como lirios blancos y rosados y un exhuberante paisajismo, creado por Johnny Mauad.

El bufé fue elaborado por el chef Gregorio Báez, del hotel Santo Domingo, donde se realizó la recepción, y el bizcocho fue una creación de Miriam de Gautreau.

Los invitados brindaron por la felicidad de los nuevos esposos, mientras bailaron al ritmo de la música de la orquesta de Nelson Medina, quienes interpretaron sus contagiosos merengues, además de otros clásicos dominicanos y el Mariachi Jalisco. Sally Bogaert Morel y Eduardo Montandon Nicasio pasaron su luna de miel en un curcero que recorrió varias islas del Caribe.