Sacerdote se queja por la marginalidad

Sacerdote se queja por la marginalidad

El padre Ramón Suero, párroco de una iglesia localizada en la populosa barriada Sabana Perdida, se quejó ayer por el reinado de la marginalidad social y económica en el municipio Santo Domingo Norte. El sacerdote dijo que, peor todavía, esta marginalidad se ensancha, crece cada día. En una homilía leída frente a autoridades del municipio de la provincia Santo Domingo, Suero dijo que “muchos ven pasar el tren gubernamental sin alcanzar  ningún vagón en este municipio de Santo Domingo Norte”.  Sabana Perdida está integrada por personas del interior y de otros barrios.

El párroco de la iglesia Nuestra Señora de América Latina, en Sabana Perdida, Ramón Suero, deploró el grado de marginalidad en que se desenvuelve el municipio Santo Domingo Norte, donde la exclusión social se acentúa.

En una homilía leída frente a las autoridades municipales, el sacerdote Suero lamentó que “muchos ven pasar el tren gubernamental sin alcanzar ningún vagón en este municipio de Santo Domingo Norte”.

De igual modo, instó a cultivar la globalización de la solidaridad, para poder enfrentar los grandes desafíos de la economía.

Expuso que en la localidad  el fantasma del desempleo llega a muchos hijos del municipio, que aunque se preparan se les hace difícil insertarse en fuente de trabajo, lo provoca desencantos entre la juventud.

 “Junta a esto constatamos que hemos endiosado la economía y el dinero, y tal vez por eso cualquier dificultad  en ese campo produce desazón e inseguridad”, explicó.

 Hizo una pausa para preguntar cuáles son los valores que se deben inculcar en esas circunstancias.