Rusia abre investigación sobre accidente submarino

Rusia abre investigación sobre accidente submarino

PETROPAVLOVSK-KAMCHATSKY, Rusia (AP).- Las autoridades rusas investigan el domingo el accidente de un minisubmarino ruso que quedó atrapado en el fondo del Océano Pacífico con siete personas a bordo y que fue rescatado por un vehículo británico operado a control remoto.

   Para el domingo en la tarde, el presidente Vladimir Putin no había formulado ningún comentario público sobre lo ocurrido, pero el Kremlin emitió un breve comunicado afirmando que Putin le había ordenado al ministro de defensa iniciar una investigación.

   El minisubmarino, que permaneció atrapado casi tres días bajo el Océano Pacífico, salió a la superficie con sus siete tripulantes vivos. Un vehículo británico cortó los cables donde estaba atorado.

   Las siete personas a bordo del minisubmarino AS-28 parecían estar en buen estado de salud, dijo el portavoz naval, capitán Igor Dygalo. Unas cinco horas después del rescate, seis de ellos fueron llevados a un hospital en tierra firme para ser examinados. El séptimo fue mantenido a bordo de un buque hospital por razones no especificadas.

   «La operación de rescate ha concluido», dijo el contralmirante Vladimir Pepelyayev, subjefe del personal de la Marina, en comentarios televisados.

   «Lo único que puedo hacer es agradecer a mis colegas ingleses por la labor conjunta y la ayuda que nos dieron a fin de completar este operativo … antes de que se agotaran las reservas de oxígeno», dijo Pepelyayev.

   El comandante del minisubmarino, teniente Vyacheslav Milashevsky, estaba pálido y parecía abrumado, pero respondió, «muy bien», cuando se le preguntó cómo se sentía antes de subir a una camioneta que lo trasladó al hospital.

   Su esposa, Yelena, dijo horas antes que se sentía encantada tras enterarse que la tripulación había sido rescatada. «Me sentí feliz, comencé a llorar», dijo al Canal Uno de televisión.

   El ministro de Defensa Sergei Ivanov, que viajó a Kamchatka para supervisar el operativo, elogió los esfuerzos internacionales y señaló, «Hemos visto, con hechos, no palabras, lo que significa la hermandad del mar».

   El AS-28 realizó una salida de emergencia y apareció sobre el agua alrededor de las 4:26 de la tarde hora local, unos tres días después de que se atoró a unos 190 metros bajo la superficie del Océano Pacífico.

   Horas antes, un Super Scorpio británico operado a control remoto cortó los cables que impedían el avance del minisubmarino en la Bahía Beryozovaya, a unos 15 kilómetros de la costa este de la península de Kamchatka.

   Los rescatistas se apresuraron a sacar el navío de 13,2 metros de eslora a la superficie, pues sus reservas de oxígeno estaban disminuyendo y la temperatura también.

   Las autoridades rusas habían guardado esperanzas de que el submarino no tripulado de los británicos podría ayudar liberar al sumergible, y evitar una pérdida similar a la ocurrida con el submarino nuclear Kursk, el cual se hundió hace casi cinco años y sus 118 tripulantes perecieron.

   Estados Unidos también envió a Kamchatka un equipo de rescate y tres vehículos sumergibles, pero nunca abandonaron el puerto.

   En fuerte contraste con el desastre del Kursk en agosto del 2000, cuando las autoridades rusas no pidieron ayuda hasta que prácticamente ya no había esperanzas de salvar a sus 118 tripulantes, en esta ocasión solicitaron ayuda con rapidez a sus contrapartes estadounidenses y británicas.

   Las autoridades dijeron que el submarino ruso estaba participando en un ejercicio de entrenamiento de combate y se atoró en un armazón de una antena submarina que forma parte de un sistema de monitoreo costero, el cual se mantiene fijo por medio de anclas, según informes noticiosos.

   Putin no había hecho comentarios sobre el hundimiento del minisubmarino. Putin permaneció en su residencia de verano durante la tragedia del submarino Kursk, y fue muy criticado, pues se consideró en ese momento que había sido ineficaz o insensible ante la suerte corrida por los tripulantes.