Robo de órganos escandaliza EU

Robo de órganos escandaliza EU

NUEVA YORK (AP).– Las autoridades municipales creen que dos sospechosos sobornaron a varias funerarias neoyorquinas para obtener restos óseos y epidérmicos de los cadáveres sin el consentimiento de sus familiares, que luego vendieron a diversos hospitales para su utilización en transplantes pese a estar contaminados incluso con enfermedades contagiosas.

Patricia Battisti, una madre de 41 años, fue informada que el tejido humano donado y utilizado en su operación de espalda podría estar infectado debido a que la empresa que proporcionó al centro el material mintió al certificar su sanidad y la edad del donante.

Battisti creyó que la operación de la espalda a que fue sometida a principios del 2005 fue rutinaria. Un año después, el hospital le comunicó por carta todo lo contrario.  La mujer, que reside en el suburbio neoyorquino de Long Island, sostiene que debido a ello contrajo la sífilis y demandó judicialmente al hospital. El centro médico lo niega y su abogado sostiene que sería el primer caso en la historia de la medicina la propagación de esa dolencia sexual contagiosa por ese método.

Battisti pasó a integrar una creciente lista de potenciales víctimas del escandaloso y macabro desfalco al parecer ideado por varias funerarias de Brooklyn.

La procuraduría estatal de Brooklyn inició una querella penal contra varias funerarias del gran Nueva York por la profanación de centenares de cadáveres, entre ellos el del locutor británico Alistair Cooke. Al mismo tiempo, la Administración de Alimentos y Drogas, organismo federal, intenta reconstruir el recorrido y procedencia de numerosos tejidos humanos robados de cadáveres y vendidos a centros médicos de todo el país y Canadá.

Igualmente quedaron indignados los familiares que supieron hace poco que partes de sus seres queridos fueron retiradas secretamente antes de ser incinerados o enterrados los cadáveres.

Una demanda judicial presentada en Brooklyn acusó a un banco de tejidos humanos de Nueva Jersey ahora desaparecido, Biomedical Tissue Services, de saquear partes del cadáver de una mujer de 43 años que murió de cáncer de ovario en el 2003. La empresa presuntamente falsificó la firma del consentimiento y dijo que la causa del fallecimiento fue un trauma craneal.

«Nunca fue la intención de los fallecidos donar sus tejidos’’, dijo Sanford Rubenstein, un abogado que representa a la familia de la mujer. «Nadie pidió siquiera permiso’’.

En el caso de Cooke, las autoridades encontraron documentos indicando que sus huesos fueron retirados por el mismo banco de tejidos poco antes de ser incinerado. Cooke, presentador del popular programa de televisión «Masterpiece Theatre’’, falleció el año pasado de cáncer a los 95 años en Manhattan, aunque según las autoridades, la partida de defunción indica que murió de un ataque cardíaco y redujo su edad a los 85 años.

Los directivos del banco de tejidos negaron haber cometido irregularidades.