Robert Duvall critica a Spielberg por su viaje a Cuba

Robert Duvall critica a Spielberg por su viaje a Cuba

LOS ANGELES.- El actor estadounidense Robert Duvall probablemente no haga más películas para DreamWorks por algún tiempo.

En una entrevista del programa de la cadena CBS «60 Minutos II», el laureado actor criticó abiertamente al director de cine y fundador de los estudios DreamWorks, Steven Spielberg, por haber visitado Cuba en noviembre de 2002.

«Spielberg viajó allá recientemente y dijo: «Las mejores siete horas que he tenido fueron, en realidad, con Fidel Castro», explicó Duvall.

«Ahora, lo que quiero preguntarle es: ¿Consideraría erigir un pequeño edificio anexo al Museo del Holocausto o al menos a lo largo de la calle, para rendir homenaje a los cubanos que Castro ha matado? Es muy pretencioso por su parte ir allá», dijo Duvall a Charlie Rose, según extractos de la entrevista emitida por la CBS.

El actor, que ganó un premio Oscar por su papel en la película de 1983 «Tender Mercies», añadió: «No volveré a trabajar con DreamWorks».

El portavoz de Spielberg, Marvin Levy, contestó en un comunicado que las declaraciones que Duvall atribuyó al director sobre su encuentro con Castro son «totalmente falsas».

«Nunca dijo eso o nada parecido», replicó Levy y añadió que el viaje de Spielberg a la isla fue autorizado por el gobierno de Estados Unidos como un intercambio cultural.

Spielberg pasó cuatro días en Cuba, presentando ocho de sus películas, reuniéndose con directores de cine cubanos y visitando la mayor sinagoga en La Habana, así como un monumento a las víctimas del Holocausto en el cementerio judío de la capital cubana. El ganador de premios Oscar por títulos como «Saving Private Ryan» y «Schindler’s List», también cenó con Fidel Castro, en una reunión que se prolongó por ocho horas en las que ambos hablaron de arte, política e historia.

Durante su viaje, Spielberg acaparó las primeras planas al hacer un llamado para poner fin a 40 años de embargo comercial de Estados Unidos contra Cuba, diciendo que había llegado el momento de enterrar viejas rencillas de la Guerra Fría y ampliar las acciones recíprocas entre estadounidenses y cubanos.