Reserva Federal presagia sufrimiento para el oro

Reserva Federal presagia sufrimiento para el oro

Olvídese de Mario Draghi y de las “tías” chinas. Lo único que importa para el oro es la Reserva Federal y eso presagia problemas para los precios, según el pronosticador más acertado en los dos últimos años para el lingote.

En tanto la Fed da indicios de que elevará las tasas de interés estadounidenses por primera vez desde 2006 en momentos en que la economía más grande del mundo se recupera, el lingote registra su tercera caída anual consecutiva, dijo Artur Passos, que produce la perspectiva para los metales en Itau Unibanco Holding SA, el banco más grande de América Latina por valor de mercado. Passos, parte de un grupo encabezado por el ex banquero central Ilan Goldfajn, fue el más acertado entre 20 pronosticadores, muestran datos recopilados por Bloomberg Rankings.

Las mejores condiciones en la economía estadounidense erosionan el atractivo del oro como refugio y envía a los inversores hacia activos con mejores perspectivas de rendimiento como bonos y títulos.

Después de recuperarse un 10 % en enero, los precios cayeron, volviéndose negativos para el año cuando la semana pasada un informe demostró que los empleadores sumaron más empleos de lo previsto en febrero, la señal más reciente de que la expansión económica está adquiriendo impulso.

“El entorno global para el oro es bajista”, dijo Passos, economista que prevé para los precios una caída de otro 4,4 % este año hasta US$1.100 la onza, el nivel más bajo desde 2010. “El aumento de la tasa es inminente y eso es lo más importante que observa el mercado del oro”, dijo por teléfono desde Sao Paulo.

Optimismo se disipa. Los futuros bajaron 2,9 por ciento este año hasta US$1.149,40 en el Comex de Nueva York, en tanto el Bloomberg Commodity Index de 22 materias primas cayó 4,7 %. El Bloomberg Dollar Spot Index avanzó 7,6 por ciento, encaminándose hacia su mayor aumento trimestral desde 2008. El índice Standard Poor’s 500 de títulos bajó 0,9 %, después de tocar un máximo récord el 25 de febrero.

El año arrancó con un inicio alcista para el oro, exhibiendo en enero una recuperación de 8 % que fue la mayor para cualquier mes desde 2012.

El oro adquirió fuerza debido a los renovados temores con respecto a la inflación cuando el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, prometió medidas de estímulo monetario para reforzar la recuperación anémica en la eurozona después de dos años de recesión.

El atractivo del lingote se vio potenciado por signos de que los consumidores en China e India, los máximos compradores mundiales, estaban aprovechando la caída de 29 % de los precios respecto de los dos años anteriores para acaparar.

Las mujeres chinas de mediana edad –conocidas localmente como ‘las tías’- suelen comprar monedas y joyas para celebrar los festejos del Nuevo Año Lunar que tienen lugar en enero y febrero. El atractivo para los inversores no duró ya que la especulación con respecto a una medida de la Fed comenzó a imponerse sobre las situaciones en Asia y Europa.

El 5 de marzo, cuando Draghi anunció su plan de compras de activos por unos 60.000 millones de euros mensuales, los futuros del oro bajaron, en parte porque los operadores comenzaron a preocuparse más por el informe de empleos estadounidenses programado para el día siguiente.